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Astropsicología Holística

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Los tránsitos en relación con los planetas del Mapa Natal. Los Tránsitos de Júpiter y Saturno en las Casas del Mapa Natal.

Los Tránsitos muestran cómo nuestras energías (y nuestro karma) se liberan, no necesariamente lo que es liberado. En otras palabras, revelan la cualidad característica de la experiencia, aunque habitualmente no podemos saber de antemano qué experiencia se indica. Los Tránsitos pone en marcha el reloj kármico, y cada uno activa una corriente de energía (u onda kármica) en cierta dirección. Varían en velocidad, calidad, intensidad, profundidad y fuerza con las que traen las cosas a la consciencia. Durante cualquier Tránsito, podemos estar sembrando semillas de un nuevo karma o cosechando karma que fue activado anteriormente. En la mayoría de los casos, es imposible saber si estamos simplemente encontrando karma del pasado o estamos creando nuevo karma con el que tendremos que tratar en una época posterior, o una mezcla de ambos. Por tanto, debemos enfocar todas las experiencias dando por sentado que estamos creando un nuevo karma y, de esta manera, debemos usar algún grado de precaución cuando la situación parece reclamarlo. Pero si nuestros mejores esfuerzos no logran alejarnos de cierto enredo o actividad que creemos que son una influencia negativa sobre nuestro crecimiento espiritual, podríamos suponer que éste es un karma pasado que madura para que lo paguemos. Los acontecimientos pueden ser una culminación de un proceso o un catalizador que pone en marcha un proceso. De modo parecido, aunque no hay un modo de saber si estamos cosechando o sembrando nuevas semillas, hay una distinción general entre algunos Tránsitos que debe señalarse. Los Tránsitos de Saturno y Plutón son, muy a menudo, época de cosecha, periodos en los que afrontamos los resultados de acciones y pensamientos pasados. De hecho, es así como Saturno llegó a ser conocido como "el planeta del karma" a lo largo de siglos, pues sus Tránsitos se relacionan con acontecimientos evidentemente predestinados. Y los Tránsitos de Plutón revelan con frecuencia una pauta algo similar de experiencia que no sólo parece predestinada sino también completamente insondable. Por otro lado los Tránsitos de Júpiter y Urano se relacionan muy a menudo con épocas de siembra, cuando se nos revelan cambios potenciales futuros. Durante ciertos Tránsitos jupitarianos, especialmente cuando este entra en Conjunción con el Ascendente, a menudo recibimos vislumbres proféticos del futuro, a través de sueños, relámpagos de intuición, o simplemente a través de un tren de pensamientos orientados hacia el futuro, que ingresa fuertemente en la mente en tales periodos. De modo parecido, durante los Tránsitos uranianos (especialmente al Ascendente, al Sol o al planeta regente del Ascendente), también podemos recibir relámpagos intuitivos que constituyen una semilla de cambios futuros. Lo que entonces se experimenta puede asumir años para que se concrete en el mundo material, pero la excitación y la presteza con que tal experiencia es recibida se cree que es una confiable indicación del hecho de que cualesquiera sean las semillas que se planten, darán luego, inevitablemente, fruto en alguna época venidera. Un Tránsito a cualquier planeta puede ser importante para un individuo en particular, dependiendo de cómo esa persona armoniza con esta vibración planetaria. Si un planeta es el regente del Ascendente, del Signo solar, o del Signo lunar, el impacto será casi siempre mayor si ese planeta está relativamente disociado de los temas mayores del mapa. El ámbito de vida simbolizado por la Casa que un planeta especifico "rige" llamará nuestra atención cuando ese planeta es transitado por otros planetas. Toda Conjunción del Ascendente o del Descendente por uno de los seis planetas externos es habitualmente significativa, a menudo de un modo dramático e inmediato que no tiene ramificaciones a largo plazo. Tales Tránsitos afectan no sólo nuestro enfoque de la vida en general y nuestra confianza en quiénes somos, sino también nuestro estado de salud y nuestro nivel de vitalidad. Los Tránsitos al planeta regente del Ascendente son de importancia similar y tienen también un poderoso efecto sobre nuestra salud y el tono total de nuestra expresión personal. Como lo expresa una antigua ley astrológica: Cuando un planeta transita sobre el Ascendente, llama nuestra atención personal sobre los intereses de la Casa (o las Casas) que él rige.

Durante importantes Tránsitos, podemos sentir un impulso interior de cambio (si estamos en contacto con nosotros mismos) o podemos toparnos con los impulsos del cambio mediante circunstancias externas, o ambas cosas. A los Tránsitos se los puede considerar como barómetros que reflejan los cambios de nuestro "medio ambiente" interior, y, a menudo, las circunstancias externas reflejarán también el estado interior, especialmente si necesitamos estimulo para mirar hacia adentro. Los Tránsitos no se pueden separar de la persona o de sus procesos de crecimiento. Especialmente durante los Tránsitos de Júpiter, Saturno, Quirón, Urano, Neptuno y Plutón son aquellos en los que nos concentramos en este capitulo, podremos permitirnos transformarnos y así atravesar cabal y profundamente la experiencia, o podremos detenernos en las circunstancias externas y tratar de escapar de ellas y de la presión interior hacia el cambio que corresponde a ellas. Una persona que asume el último enfoque tratará probablemente de seguir representando viejas pautas de pensamiento y conducta una vez que el Tránsito pase, pero en una nueva situación. Tal intento es probable que tenga resultados asombrosos, puesto que las viejas pautas de conducta nos parecerán torpes, vacías o innaturales, creando considerable frustración y desorientación. Y lo que es más, la persona será obligada a enfrentar los mismos problemas de nuevo la próxima vez que se ponga en movimiento un similar ciclo de transformación.

Notas claves de los planetas activados por Tránsitos

PLUTÓN:Los Tránsitos a Plutón natal afectan el uso de nuestras facultades y recursos interiores. A veces, son evidentes experiencias psiquicas y en otros casos se activan varias pautas compulsivas de pensamiento y conducta. Los Tránsitos a Plutón a menudo no son evidentes para quienes tienen poco conocimiento de su vida interior. Estos Tránsitos marcan a veces la terminación de todo un capitulo de la vida, especialmente si el planeta en Tránsito es Quirón, Saturno, Urano o Neptuno, dejando como residuo sólo una cáscara vacia y recuerdos lejanos.

NEPTUNO: Los Tránsitos a Neptuno son especialmente importantes para las personas de orientación espiritual. Puesto que Neptuno representa por si un estado de pasividad extrema, tiene que ser activado por otros planetas (especialmente Quirón, Saturno, Urano, Plutón o la Luna Nueva) a fin de manifestarse con fuerza y constructividad. Los Tránsitos específicos recién mencionados indican a menudo una época de transformación o definición de nuestros ideales, enfrentando nuestro escapismo y nuestros autoengaños, o elevando nuestra sensibilidad psíquica. A menudo, durante estas épocas, alguna circunstancia nos impulsa a enfrentar algo que hemos querido ignorar. Y con frecuencia, pero de ningún modo siempre, es un problema sexual (especialmente con Plutón en Tránsito) puesto que la cultura occidental parece especializarse en autoengaños, ideales irrealistas, hipocresía y frustraciones mayores en este ámbito de experiencia; pues las culturas occidentales no poseen un mito vital u otro modo de entender con exactitud la conexión entre la energía sexual y las realidades espirituales (Neptuno).

URANO: Los Tránsitos a Urano natal afectan respecto de cuán libres nos sintamos, cómo expresemos nuestra singularidad y nuestra originalidad, y cómo tratemos nuestras inquietudes y deseos de cambio y emoción. Estos Tránsitos tienen también impacto sobre nuestra aventura emocionante en la que participemos. Nuestro concepto de lo que precisamente constituye independencia real experimenta a menudo un cambio importante cuando Urano es activado por Júpiter, Saturno, Quirón, Neptuno y Plutón.

QUIRÓN: Los Tránsitos a Quirón natal producen una recapitulación de alguna situación relacionada con la posición de Quirón, por Signo y Casa. Nos permite la comunicación con el Maestro Interior, que a su vez puede darnos una oportunidad de reequilibrar nuestra vida, aclarar un problema, aflorar tensiones y obtener un perspectiva mejor. En la medida en que seamos capaces de tomarnos todo esto en serio y de permitir el proceso de retraimiento, introversión y nuevo despliegue, también nos abrimos a la ayuda, la orientación y la transformación interior que nos esperan si las buscamos.

SATURNO: Los Tránsitos a Saturno natal pueden tener un impacto sobre toda nuestra estructura de vida y sobre todas nuestras ambiciones a largo plazo, pero el énfasis lo sentimos a menudo en el ámbito de vida que más se relaciona con nuestros sentimientos de seguridad material. De ahí que cuando constituya nuestro trabajo, vocación o actividad diaria es, muy a menudo el foco de estos cambios; y esto incluye el papel de ama de casa y de madre, tanto como cualquier papel en el mundo profesional. Si bien un Tránsito de Júpiter a Saturno se relaciona con el mejoramiento o una expansión de nuestra situación vocacional, un Tránsito de Quirón, Urano, Neptuno o Plutón se siente como un periodo de inseguridad e incertidumbre marcados acerca de nuestro trabajo y nuestro Status. 

JÚPITER: Los Tránsitos a Júpiter afectan primordialmente nuestros planes y aspiraciones futuros, ya sea que eso involucre específicamente los negocios o azares financieros, los planes educativos o de viajes, o la dirección general de nuestros esfuerzos de mejoramiento personal a través de actividades religiosas, filosóficas o metafísicas. Por tanto, los Tránsitos de los planetas transpersonales respecto a Júpiter tienen a menudo el efecto de alterar significativamente nuestros planes futuros y nuestro conocimiento del potencial verdadero de éstos. 

MARTE: Los Tránsitos a Marte se sienten como cambios en el modo en que nos afianzamos y en los métodos que usamos para alcanzar nuestras metas. Habitualmente es evidente una acrecentada claridad acerca  de lo que queremos (salvo en el caso de un Tránsito neptuniano), pues hay un acentuado cambio en nuestra corriente energética física y sexual. Para los hombres, hay notable cambio de sentimientos de fuerza y confianza en la propia masculinidad, y en ambos sexos hay un acrecentado sentido de competencia y la capacidad para afianzar los propios deseos.

VENUS: Los Tránsitos a Venus se experimentan como cambios en uno o más ámbitos: relación y actividades emocionales, asuntos financieros, gustos estéticos y valores personales. Estos Tránsitos se relacionan también directamente con cuán felices y contentos nos sentimos en la vida diaria. Para ambos sexos, hay a menudo acentuado cambio de sus sentimientos de atracción y conveniencia social, y las mujeres experimentan importantes transiciones en el desarrollo de su sexualidad y confianza en su feminidad.

MERCURIO: La importancia de los Tránsitos a Mercurio es subestimada con frecuencia, puesto que, habitualmente, no se relacionan con cambios radicales inmediatos en cuanto a circunstancias o con crisis particularmente dolorosas. Sin embargo, puesto que los Tránsitos a Mercurio afectan el modo mismo en que pensamos y expresamos nuestras percepciones, y puesto que "tal como penséis, así seréis", esto debe recibir tanta atención como cualquier otro Tránsito. Especialmente, cuando los seis planetas externos aspectan a Mercurio, hay un potente efecto en el modo con que la mente consciente funciona, en muchos casos llevando, a su tiempo, a una actitud enteramente diferente respecto de la vida (aunque el cambio sea sutil y no inmediatamente evidente para los demás) y/o una contracción a una nueva especialidad o ámbito de estudio.

LA LUNA: Los Tránsitos a la Luna afecta cómo nos sentimos respecto de nosotros mismo, cuán cómodos estamos con nosotros mismos con la situación corriente de la vida, y cómo contemplemos nuestras relaciones con los hijos, los padres, la vida familiar u otros ámbitos conectados con nuestras "raíces". En esta época, ocupan el lugar más elevado de nuestra mente los factores de seguridad, y a menudo nos preocupamos pensando dónde pertenecemos (o sea, dónde nos sentimos verdaderamente cómodos). Las mujeres desarrollan un nuevo conocimiento de su feminidad y cuáles son las implicancias de ésta para sus planes futuros. Sin embargo, tanto para hombres como mujeres, tienen en esta época la oportunidad de intensificar su conocimiento acerca de su propia naturaleza lunar: las cualidades suaves, Yin y nutricias del ser.

EL SOL: Todo Tránsito al Sol puede ser importante, incluso los de Venus, Mercurio y Marte, puesto que todo lo que aspecta al Sol llega inmediatamente a nuestro conocimiento consciente. Estos Tránsitos afectan muy a menudo, el modo en que procuramos expresarnos de un modo confiado e integrado, lo mismo como impactando nuestras posibilidades de creación y sensación de bienestar. Son importantes en nuestra actitudes total hacia la vida y nuestro modo de expresar toda nuestra personalidad; también tiene impacto directo sobre nuestra vitalidad física.

La retrogración

El término "retrógrado" denota el movimiento de retroceso aparente de un planeta. El Sol y la Luna nunca aparecen retrógrados, pero los planetas se mueven hacia adelante, o en forma directa, y luego dan la impresión de detenerse durante cierto tiempo (es la fase estacionaria) antes de moverse hacia atrás. Después de retroceder durante un tiempo, los planetas parecen detenerse una vez más, para después retomar el movimiento directo. Es necesario tener en cuenta el movimiento directo, la fase estacionaria y el movimiento retrógrado de Quirón, Urano, Neptuno y Plutón cuando se interpreta sus Tránsitos. Cuando uno de estos planetas en Tránsito forma un aspecto exacto con un planeta natal, generalmente registramos la necesidad de hacer cambios relacionados con la faceta de la vida que se asocia con ese planeta natal. Sin embargo, cuando el planeta en Tránsito deja el movimiento directo para volverse retrógrado, nuestros esfuerzos por hacer alteraciones o por adaptarnos pueden verse obstruidos o bloqueados, y también nuestro deseo o necesidad de cambiar puede disminuir durante ese tiempo. Cuando el planeta vuelve a moverse hacia el aspecto exacto, el bloqueo pasará, y los cambios podrán producirse con mayor facilidad. Cada vez que un planeta exterior en Tránsito cambia de dirección, hace lo que se llama una estación, y durante un tiempo apenas si parece que se moviera. Si esa estación forma un aspecto exacto (no más de un grado de orbe) con un planeta en el mapa natal, sentiremos muy fuertemente los efectos del planeta en Tránsito.

Los Tránsitos de Júpiter

Júpiter tarda 12 años en dar la vuelta completa al Zodiaco. El Tránsito de Júpiter por cualquier Casa natal puede describirse concisamente como una época en la que podemos:

1) lograr entender más vastamente ese ámbito de vida mediante una experiencia más amplia.
2) expandir el alcance de ese ámbito de vida y posiblemente mejorarlo.
3) actuar de modo que tenga ramificaciones futuras y/o se base en consideraciones futuras.

Con todos los Tránsitos de Júpiter podrá haber una tendencia a expandirse en demasía, introduciendo disipación de energía y recursos. Pero, al revés de lo que indican muchos libros que tratan sobre Tránsitos, la gente experimenta, con frecuencia, muchos de estos aspectos en Tránsito (incluidas las Cuadraturas!) como épocas en la que son acuciadas a actuar con más confianza y a hacer lo que realmente querían hacer de cualquier modo. En otras palabras, toda la expansión de los planes y actividades personales, en procura de lo que deseamos largo tiempo, podrá ponerse en acción en estas épocas porque tenemos una mayor motivación para mejorar nuestra situación corriente y también mayor confianza en un resultado positivo. Parece que más personas se inclinan por retraerse innecesariamente en vez de expandirse de más en la vida diaria y, de esta manera, los Tránsitos de Júpiter proporcionan una oportunidad necesaria para un avance sensacional sobre las restricciones autoimpuesta. Las Conjunciones de Júpiter en Tránsito respecto a los planetas natales o de los ángulos del mapa son casi siempre poderosos. En Conjunción con el Sol, habitualmente se gana en confianza y aumenta la energía creadora, aunque evidentemente el triunfo mundano no ocurra siempre de modo simultáneo. (El crecer en autoconfianza acompaña también con frecuencia a la Cuadratura, al Trígono y a la Oposición de Júpiter al Sol natal). En Conjunción con la Luna, hay también más confianza y una sensación de que las cosas fluyen con menos esfuerzo que lo habitual. Algunas personas tienden a reaccionar en demasía ante los estímulos que corrientemente no las afectaría durante esta época, pero eso es más común cuando el aspecto es una Cuadratura o una Oposición. Cuando Júpiter aspecta a Mercurio por Conjunción, hay menudo hay nuevos planes, ideas y rápidos cambios en nuestras aspiraciones educativas. La Conjunción de Júpiter respecto de su lugar natal es casi siempre un periodo tremendamente importante de reorientación y fe renovada, lo mismo que de acrecentados sentimientos religiosos en algunos casos. Este periodo dura, por lo general, alrededor de un año, y ofrece la oportunidad de mejorar nuestra situación de vida rápidamente si nos comprometemos a una nueva visión del futuro. La principal manifestación problemática de los Tránsitos de Júpiter puede resumirse en una sola palabra: exageración. Si podemos contener y moderar la expresión exagerada de nuestras energías durante los Tránsitos jupitarianos, realmente no hay razón para retraernos de asumir algunos riesgos grandes en tales épocas de nuestra vida, pues existe la promesa no sólo de grandes ganancias sino también de mayor comprensión de nosotros mismos y contento.

Júpiter en Casa 1: Normalmente, hay una tremenda autoconfianza y un enfoque extraordinariamente optimista ante las circunstancias de la vida que inspira confianza en los demás. Es un buen momento para trabajar en su mejora espiritual y para una forma de vida más constructiva. Suele haber un fuerte deseo de viajar que, en este momento, es una prioridad influyente, y siente menos necesidad de apartarse de la gente. Ésta es una época muy buena, y no debe reaccionar exagerando su propia importancia, sino mirando profundamente en su interior para ver la verdad de quien es. Transforma sus actitudes infantiles y cualquier forma de pensar suyo que sea de miras estrechas. De hecho, es un tránsito afortunado para uno mismo y para todos los que le contactan en este momento, y, por supuesto, que sólo se puede crecer a través de la ayuda íntima.

Júpiter en Casa 2: Éste es un buen momento para darse cuenta de cuáles son sus valores. Tiene que formular sus planes y estudiar sus metas honestamente para ver lo que tiene que hacer para alcanzarlas limpiamente. Haga sus planes sabiamente y, sobre todo, prácticamente. Es posible que mejore su economía, quizás porque pide un aumento de sueldo o porque le conceden un préstamo. Su generosidad con el dinero y con los recursos materiales aumenta, y a lo mejor da donativos a causas educacionales, religiosas o creativas. Tiene que tener cuidado de no administrar mal sus recursos durante este tránsito, si no tiene claro lo que necesita o quiere. Estará aprendiendo más acerca de sí mismo al tener que administrar sus posesiones, el saber manejar el mundo material, será de gran valor y fomentará el autoentendimiento. Hagas sus planes objetivamente y será relativamente fácil realizar los cambios necesarios en sus recursos para alcanzar sus metas.

Júpiter en Casa 3: Ahora su vida cotidiana recibirá oportunidades maravillosas para el entrenamiento avanzado en algún campo de estudio que le podría ser útil. Incluso si la comunicación no forma parte de su actividad cotidiana, la escritura y los medios de comunicación tomarán un lugar cada vez más importante en su vida, y también los viajes le darán en este momento la ocasión de entender mucho más acerca de sí mismo y de su vida. Se beneficiará económicamente gracias a miembros de su familia o con quienes tiene una relación estrecha. Será muy productivo los contactos con ellos. Su actitud hacía los que le rodean y su forma de pensar no serán influidos por los prejuicios y las limitaciones. Sentirá la necesidad de aprender todo de acuerdo con su propia experiencia. Tendrá que tener cuidado en comprometerse con cosas que luego no podrá realizar. Explore franca y honestamente sus sentimientos, y ábrase emocionalmente a lo que le puede ofrecer el mundo. Ésta época es maravillosa para escribir, dar conferencias, viajar y publicar. Si Júpiter forma aspectos difíciles, puede haber orgullo intelectual y puntos de vista religiosos, educacionales y culturales llenos de prejuicios.

Júpiter en Casa 4: Las relaciones con la familia estarán llenas de armonía, de afecto u de ocasiones para compartir. El entorno familiar puede verse expandido por más miembros del círculo familiar, y puede que la casa sea utilizada como lugar para un retiro espiritual y para la meditación. Mejorarán probablemente tanto las condiciones de vida como la prosperidad familiar. También podrá haber cambio de residencia o cambio de país de residencia. Se suele tener una extraordinaria sensación de seguridad y protección de la casa, así como beneficios por medio de la inversión inmobiliaria, agricultura, construcción, productos y servicios domésticos. Si tiene cualquier problema en este momento, a quien debe acudir para conseguir paz y entendimiento es a su familia. Sus relaciones con los padres también son buenas y le podrían beneficiar de alguna forma. Estará más en contacto con su ser interior que normalmente, y puede aceptar algunas verdades acerca de sí mismo más fácilmente, de manera que en el futuro no se conviertan en un problema. Si Júpiter forma aspectos difíciles, puede producir inercia e interferir con el manejo efectivo de responsabilidades domésticas.

Júpiter en Casa 5: Es el momento perfecto para interesarse por culturas o religiones de otros países y para viajes de recreo. Los actividades artísticas recibirán inspiración y reconocimiento cultural. Es un momento excelente para las relaciones románticas, porque no siente que debe refrenarse; es realmente posible tener una auténtica relación con alguien en este momento, en la cada uno sabe quién es el otro, cualquier relación que empiece ahora le enseñará más de lo que hubiera soñado. Las mujeres que quieran quedarse embarazadas probablemente lo consiguirán ahora, se interesarán más por el bienestar de los niños y su relación con ellos mejorará y se sentirá orgullosos de ellos. También es un momento en el que se siente sanamente seguro de sí mismo. Es una período favorable para profesores y para aquellos que trabajan con gente joven. Existe la posibilidad de sacar algún beneficio de la especulación. Si Júpiter forma aspectos difíciles, puede provocar exceso en la búsqueda de placer.

Júpiter en Casa 6: Las palabras claves son: el deber, la responsabilidad y el servicio. Habrá oportunidades de encontrar trabajo, mejoras en las condiciones del trabajo y beneficios por medio de asociaciones de trabajos comerciales. Cuando Júpiter transita esta Casa, le da la habilidad de progresar en el mundo, precisamente porque las exigencias de su ego están gratificadas a un nivel que la mayoría de la gente no entiende realmente, pero lo siente y disfruta mucho en este momento de la estructura de su trabajo, ahora le aporta un sentido de propósito a su vida. Aceptará más trabajo sin necesariamente recibir un ascenso, pero merecerá, desde luego, el respeto de sus superiores. Será amable y considerado hacía sus empleados y colaboradores. Tendrá buena salud y buen cuidado con su cuerpo, pero procure cultivar buenas costumbres dietéticas y evite comer excesivamente. Si Júpiter forma aspectos difíciles, habrá tendencia a la pereza y a tomar demasiadas cosas por sentado en lo que concierne al trabajo.

Júpiter en Casa 7: Durante este tránsito conocerá a gente que le podrá ayudar de varias maneras. Por ejemplo, es un buen momento para las actividades que tengan que ver con relaciones públicas, esto también es aplicable a artistas, conferenciantes, profesores, ministros, psicólogos, etc. En otras palabras, es un buen momento para manejar asuntos legales; sin embargo, no hay que dar este tránsito por sentado porque podría pasar por alto algún detalle muy importante. Hay que tener en cuenta que Júpiter también se refiere a lugares y personas extranjeras, y que el contacto con ellos ampliaría su conocimiento muy abierto en este momento. Pueden surgir relaciones estrechas y asociaciones de distintas formaciones. Su punto de vista acerca de la vida y su papel íntimo con ella se volverá ahora más filosófico. Si Júpiter forma aspectos difíciles, puede confiar demasiado en las relaciones.

Júpiter en Casa 8: Este tránsito estimula las facultades psíquicas y podría utilizar esta energía para ayudar a otros o para los negocios. Es posible que gran parte de sus actividades en este momento tengan que ver con la ley, las publicaciones, la educación superior, estudios sobre ocultismo o asuntos culturales. También puede haber participación en el comercio extranjero y viajes para negocios o incluso actividades comerciales relacionadas con inmuebles. Éste es también un buen momento para empezar una relación en la que combine con otra persona sus recursos, como por ejemplo una sociedad comercial. También es excelente para pedir un préstamo, a menos que lo impide otro tránsito. En otras palabras, otras personas están dispuestas a ayudarle de alguna forma. Es importante recordar que si acaba de pasar o está pasando por un momento de estrés piscológico, este tránsito ayuda mucho en cualquier proceso de curación. Si Júpiter forma aspectos difíciles pueden surgir pleitos o dificultades por asuntos comerciales o económicos.

Júpiter en Casa 9: Éste es un momento maravilloso para desarrollar mayor consciencia cultural y espiritual; es interesante observar que los individuos con estos tránsitos tienden a interesarse por buscar un sistema religioso o filosófico para guiar sus vidas. Se le presentarán muchas oportunidades para estudios y viajes, y para enseñar a otros sea formal o informalmente. Se tienen ganas de escribir, es muy buen momento para ello. Sentirá mayor sentido de responsabilidad espiritual, ética y moral, y por último, este tránsito es muy favorable para la asociación con universidades e instituiciones culturales. Si Júpiter forma aspectos difíciles puede que exponga su punto de vista intolerantes, sectarios y fanáticos.


Júpiter en Casa 10: Durante este período tendrá la oportunidad de progresar profesionalmente o recibir honores y reconocimientos públicos, y es un buen momento para pedir favores a las personas que tengan posiciones de poder y autoridad. Si Júpiter forma aspectos difíciles con otros planetas, podrá ocurrir el volverse demasiado arrogante, imperioso o dominante, pensando que está por encima de los demás. También puede haber abuso de poder y del prestigio por razones egoístas, cayendo luego en la decepción. Los viajes que haga ahora serán por razones profesionales o por alguna asociación con un extranjero.


Júpiter en Casa 11: Aquí el individuo sentirá interés libre de prejuicios por ideas culturales, intelectuales y científicas. Será enormemente bondadoso con sus amigos, y ellos le corresponderán. Las actividades en las que participa con amigos, grupos y organizaciones aumentarán y a menudo tienen lugar en el hogar. Estas amistades estarán frecuentemente asociadas con alguna meta en común y estarán relacionadas con instituiciones culturales o espirituales. Éste no es momento para ser egoísta ya que todo lo que expresa al exterior le será devuelto con mayor cantidad. Dado que es así, no intente hacerlo todo individualmente y no se limite a trabajar con una sola persona. El tránsito de Júpiter aumentará su participación social y cultural, y su sensación de pertenecer a una hermandad universal, su preocupación humanitaria por la felicidad y el bienestar de los demás.


Júpiter en Casa 12: Uno suele sentirse protegido durante este tránsito con tal que las acciones pasadas y motivaciones hayan sido constructivas y nobles. Le beneficiará la meditación y la introspección, y es probable que busque espacio y aislamiento para hacer un retiro espiritual. Sentirá un aprecio más profundo por el arte, la religión, filosofía y la belleza natural. Con todo, habrá un nuevo entendimiento de las motivaciones subconscientes y un discernimiento compasivo hacía los que necesitan ayuda. Sus experiencias del pasado le aportarán importantes penetraciones sobre tendencias pasadas y futuras, permitiéndole entender a la gente en todo tipo de situación en la vida. Puede que conozca a una persona que actúe de guía espiritual. Esta persona puede aparecer bajo cualquier disfraz y no tiene por qué ser una persona conocida públicamente como tal. Quizás sienta necesidad de ser curado y entonces aparece esta persona.

Los Tránsitos de Saturno

Los Tránsitos de Saturno en aspectos tensionados respecto a los planetas natales nos desafían a que tratemos realistamente las cosas, especialmente las cosas que estuvimos evitando. Estos Tránsitos pueden relacionarse con problemas, dolencias, demoras y frustraciones, pero sólo si descuidamos alguna responsabilidad para con nosotros mismos o los demás, o si no evaluamos las cosas realistamente. Estos Tránsitos no causan problemas, simplemente, nos presionan para que enfrontemos ámbitos de nuestra vida en los que carecemos de disciplina, estructura o fuerza interior. Ellos ponen a prueba la calidad natural de nuestra vida hasta un punto tal en el que nuestra experiencia durante estos periodos está concentrada y es profundamente impresionante. Puesto que la calidad de la energía que se libera es similar en todos los Tránsitos de Saturno, sin importar qué planeta natal esté implícito y puesto que todos los Tránsitos saturninos se experimentan como una reacción personal en alguna dimensión de la vida del individuo (mostrada por el planeta natal implícito) ante los principios y lecciones básicos de Saturno, creo que aquí basta simplemente esbozar algunas frases y conceptos claves que descubrí que son útiles para entender estos Tránsitos, en vez de tratar a cada Tránsito por separado. Las Conjunciones, Cuadraturas y Oposiciones de Saturno en Tránsito (en realidad, de todo planeta en Tránsito) son los aspectos más importantes a tener en cuenta; y también puede decirse que los Tránsitos de Saturno a los planetas personales, al Ascendente, y a su propia posición natal el individuo los advierte siempre de alguna manera evidente, mientras que los Tránsitos a Júpiter, Quirón, Urano, Neptuno y Plutón se correlacionan a veces fácilmente con las experiencias o sentimientos de los que la persona tal vez esté inmediatamente al tanto. En qué medida la persona esté consciente del significado de estos últimos Tránsitos depende en gran parte de cuán consciente esté esa persona de su vida interior y también de la posición, poder y aspectos de estos planetas en el mapa natal. Los principios básicos siguientes pueden aplicarse a cualquier Tránsito de Saturno; el concepto clave tiene que relacionarse sencillamente con la dimensión de la experiencia vital representada por el planeta que es activado por Saturno. Saturno retarda el ritmo habitual de la naturaleza en el sector indicado; pero, demorando las cosas y haciéndonos sentir a veces como "¿cuándo terminará esto?", concentra nuestra experiencia, nos hace vivir en el presente, y nos ayuda a enfocar nuestra energía y a concentrarla y conservarla. Los Tránsitos de Saturno profundizan y enfocan nuestra atención y nuestro conocimiento, mientras que, al mismo tiempo, nos tornan más desapegados y objetivos. Por ejemplo, Saturno aspectando a Venus nos muestra que podremos ser desapegados y objetivos en nuestra actitud hacia el amor, pero también que durante esta época podremos desarrollar una más profunda aptitud para dar y recibir amor, porque estamos más concentrados en el aquí y ahora y más al tanto de lo que exactamente estamos haciendo, con quién compartimos el amor, y qué significa ese amor para nosotros. Los Tránsitos de Saturno se sienten a menudo como "la mano del destino" que se introduce en nuestra vida en el sector indicado, haciendo que las cosas ocurran y obligándonos a que enfrentemos nuestros temores en ese ámbito. Tal vez sea difícil afrontar estas cosas y en ocasiones parezca muy duro, pero es un paso necesario en la realización si hemos de construir un enfoque más seguro y realista de la experiencia en ese ámbito. Los Tránsitos de Saturno revelan a menudo al individuo lo que se debe hacer y decidir si hemos de vivir con plena integridad y de acuerdo con las responsabilidades que sentimos hacia nosotros mismos. Los Tránsitos de Saturno presionan a un individuo para que torne más clara y concreta la dimensión de la experiencia; y este enfoque más realista a ese ámbito de la vida es impulsado habitualmente por uno de los dos métodos de comprobación de nuestras actitudes y prioridades en ese campo de la experiencia. O la persona cree que las circunstancias la están poniendo a prueba para ver si se eleva a la altura de ciertas normas; o el individuo siente un impulso interior para examinar ese ámbito de la vida y ver si satisface sus recién hallados valores y necesidades personales. Esta prueba puede experimentarse como limitación o frustración, dependiendo del ámbito de conocimiento del individuo, pues esa persona aprende que no podrá tenerlo todo. Pero tal presión puede impulsar el incremento de la confianza en uno mismo y una fuerza interior en el sector indicado. Los Tránsitos de Saturno pueden ayudarnos a estructurar nuestra confianza en el sector indicado, sobre la base de darnos cuenta de cuáles son nuestras capacidades reales y sobre lo que hemos ganado mediante esfuerzo. Una vez que conocemos más realistamente nuestras capacidades, podremos asumir más responsabilidad respecto de nuestra propia vida. Los Tránsitos de Saturno tienden a moderar cuanto sea excesivo en nuestra vida, actividad excesiva, apego excesivo, dependencia excesiva o incluso fe excesiva (o sea, infundada).

Los tránsitos de Saturno a través de las Casas

Los conceptos claves antes mencionados pueden aplicarse también en la comprensión de los Tránsitos de Saturno a través de las diversas Casas del mapa natal, con la siguiente distinción: el Tránsito de Saturno en una Casa natal simboliza el proceso de definir una dimensión especifica de la personalidad y muestra lo que creemos que es muy auténticamente un aspecto esencial de nuestro yo verdadero; mientras que el Tránsito de Saturno de una Casa natal representa un periodo de definición de nuestro enfoque de un sector integro de experiencia y actividades vitales. El mejor modo de contemplar el ciclo de Saturno es enfocar la totalidad del circulo integro, el proceso integro e interminable de desarrollo que es simbolizado por ello, con particular énfasis sobre la posición de la primera casa de Saturno en Tránsito puesto que la 1 representa el ámbito más personal e individual del mapa natal. Mediante la contemplación de la 1 como la fase más importante del ciclo integro, más bien que como simplemente el comienzo de un "periodo de oscuridad", podremos tener en cuenta la importancia del ciclo de Saturno como un indicador no sólo de carrera y cambios vocacionales sino también del desarrollo personal interior en los niveles psicológicos y espirituales. 

En el cuadrante 1 (Casas 1, 2 y 3): Saturno revela nuestra aptitud para crecer en ser esencial y auto-conocimiento.
En el cuadrante 2 (Casas 4, 5 y 6): Saturno revela nuestra aptitud para crecer en nuestra capacidad para entender y nuestro modo de auto-expresión.
En el cuadrante 3 (Casas 7, 8 y 9): Saturno revela nuestra aptitud para crecer en nuestro método de funcionar con los demás y en nuestro conocimiento de los demás como individuos.
En el cuadrante 4 (Casas 10, 11 y 12): Saturno revela nuestra aptitud para crecer en nuestra capacidad para y en la expresión de nuestra influencia sobre los demás y sobre la sociedad en general.

Otra cuestión digna de mención es que el significado de un Tránsito de Saturno a través de una Casa particular puede cambiar perceptiblemente cuando Saturno avanza cada vez más dentro de la Casa. Cuando Saturno empieza a entrar en una Casa (lo cual el individuo a menudo lo siente cuando Saturno entra en 6º más o menos de la cúspide de esa Casa, aunque el planeta técnicamente esté todavía en la Casa anterior), a menudo sentimos un deseo más intenso de hacer algo acerca del ámbito de la vida que el que se sentirá después. El lado problemático de la posición de Saturno en una Casa dada parece habitualmente patentizarse más durante el primer año más o menos, cuando Saturno está en esa Casa. Luego de eso, en muchos casos, parece que la persona se la obligó a que aprendiera bastante acerca de cómo enfrentar realistamente este ámbito de la vida, y permitirle tomar las más amplias lecciones a su paso. Naturalmente, depende del individuo cuán rápidamente aprenda las lecciones saturninas, y esta guía no puede convertirse en dogma. Pero con frecuencia ocurre que una persona sentirá muy pesadamente el peso de un Tránsito de Saturno cuando el planeta está en la primera mitad, aproximadamente, de cierta Casa. La frustración y la presión para que actúe o trabaje de algún modo es probable que sea muy fuerte en ese época. Entonces, cuando la persona logra más estabilidad y comprensión en ese campo de experiencia, la presión todavía permanece, pero no se la siente tan opresiva o tan intensa. Esta guía es especialmente cierta respecto de Casas en las no hay planetas natales situados, pues -cuando tenemos planetas en cierta Casa- la Conjunción saturnina exacta de esos planetas es a menudo el periodo de intensidad pico.  Si adoptamos el enfoque conveniente en el trato de las presiones internas y externas que se sienten durante la primera fase de semejante periodo de Tránsito, entonces la segunda fase puede verse como tiempo para asimilar más profundamente los importantes conocimientos implícitos. Cuando Saturno en Tránsito se dirige hacia el final de una Casa y está a punto de entrar en la Casa siguiente (en otras palabras, cuando entra en el 6º, aproximadamente, de la cúspide de la Casa siguiente), a menudo hay alguna clase de acontecimiento, experiencia o conocimiento que se relaciona claramente con todo el periodo que acaba de finalizar y con el significado fundamental de la Casa que Saturno está abandonando. Con frecuencia, ocurrirá algo que simboliza claramente una consolidación de los esfuerzos de dos o tres años anteriores, y lo que ocurra en muchos casos -aunque a menudo es muy importante- no coincidirá con ningún otro Tránsito o progresiones mayores. En otras palabras, en muchísimos casos, para simbolizar cuanto esté ocurriendo no podrá encontrarse otro factor astrológico mayor que simplemente el abandono de una Casa particular por parte de Saturno. Cuando ocurra es acompañado a menudo por una sensación de alivio, o por una sensación de catarsis o satisfacción, como una especie de despejamiento de la cubierta antes del lanzamiento al Tránsito saturnino de la Casa siguiente. De hecho el mismo fenómeno ocurre también con la Luna Progresada, cuando está a punto de abandonar cierta Casa y entrar en siguiente.

Saturno en la Casa 1: Cuando Saturno transita por esta Casa, se crea un nuevo orden luego que el orden viejo se disolvió mientras Saturno estaba en la Casa 12. Cuando Saturno se aproxima y luego entra en Conjunción con el Ascendente, a menudo experimentamos algo que nos pone en contacto con la realidad, que nos hace comprender los resultados de nuestras acciones y de nuestras pasadas pautas de conducta, y por ende eso puede impulsarnos a asumir una mayor responsabilidad para con nosotros mismos y nuestras acciones que como ocurriera en el pasado. Habitualmente, alguna circunstancia externa nos obliga a afrontar importantes hechos o situaciones inmediatas tal vez descuidados o dados por hechos en el pasado. Esta clase de experiencia es el comienzo de una larga fase en la que se llegan a comprender algunas verdades prácticas sobre nosotros mismos. Puesto que, en esta época, la mayoría está al tanto de sus defectos y necesidades para un desarrollo futuro, a menudo este es un periodo en el que buscamos activamente nutrirnos de los demás a fin de lograr un cuadro más claro acerca de qué y quiénes somos verdaderamente. Tal vez buscaremos nutrirnos así de amigos, pero esto a menudo toma la forma de acudir a un consejero externo, como a un psicólogo, astrólogo o otra clase de terapeuta. En suma, es un periodo de llegar a ser más realistas acerca de nosotros mismos, de tratar de lograr una perspectiva acerca de la clase de persona que queremos crear, y de empezar a construir esta nueva persona mediante esfuerzo concentrado y una captación honrada de nosotros mismos. Es un periodo en el que hemos de prestar atención con considerable seriedad, una época en la podremos empezar a conocernos más profundamente que nunca, y una época para aprender más acerca de nuestra capacidad individual. El Tránsito de Saturno a través tanto de la Casa 12 como la 1 es, a menudo, un periodo de crisis personal, un proceso de renacimiento que podrá durar más de cinco años. Durante todo este periodo, la estructura de la vieja personalidad queda inexorablemente detrás, pero la clase de estructura nueva y el nuevo modo con que enfocaremos la vida y nos expresaremos depende en gran medida del nivel de honradez con que nos confrontaremos a nosotros mismos en esta época. La expresión "integración" es apta para describir a Saturno en la 1, pues -cuando Saturno abandona la 12- el individuo se siente a menudo como un recién nacido, abierto a todo, interminablemente curioso, pero también sin mucha disciplina o una estructura clara de la personalidad. Las nuevas posibilidades que aparecieron durante la fase de la Casa12 todavía no se integraron en una totalidad coherente y funcional. Cuando Saturno entra en la Casa 1, a menudo sentimos la necesidad de llegar a ser algo, de trabajar activamente en nuestro desarrollo en vez de permanecer en el estado abierto -pero pasivo- del ser, simbolizado por la Casa12. Entonces, a menudo realizamos un esfuerzo considerable para moldear un nuevo sentido de la identidad, un nivel nuevo y más profundo de confianza; y con frecuencia, cuando Saturno avanza hacia la terminación de la Casa 1, tendremos una experiencia o encontraremos a alguien que nos conduce hacia la experiencia de comprender nuestra totalidad con elevada claridad. Esta nueva sensación de estar integrados e interiormente fuertes se basa en un sentido más profundo de valores duraderos y en un sentido mayor de nuestras responsabilidades personales y de nuestra individualidad esencial. 

Mientras Saturno cruza el Ascendente y permanece en la 1, a menudo hay también marcados cambios físicos. Es común perder peso sin esfuerzo, y en ocasiones incluso al punto de parecer enflaquecido. Con frecuencia, la energía física está muy baja, manifestándose como cansancio, digestión pobre y, en ocasiones sentimientos depresivos. Sin embargo, debemos comprender que este es el periodo de máxima oportunidad para construir un cuerpo nuevo como una nueva personalidad; pero esta construcción impone disciplina, perseverancia y mucho trabajo. En otras palabras, puede considerarse como la fase clave del ciclo de Saturno, pues es durante este periodo de vida que, en efecto, creamos la clase de persona que queremos ser y comprendemos qué clase de persona nuestro karma nos exige que seamos. Por tanto, todas nuestras actividades y compromisos en el mundo exterior  durante el resto del ciclo de 29 años crecerá directamente a partir de los valores con los que nos comprometemos y la clase de carácter que construyamos durante este periodo. El Tránsito de Saturno por la Casa 1 podrá realmente considerarse como un "periodo de introversión" en el sentido de que prestamos atención primordialmente a nosotros mismos durante esta época, en vez de comprometernos activamente en compromisos y ambiciones mayores que serian fácilmente percibidas por el público (aunque en esto hay algunas excepciones). Pero, por supuesto, casi siempre es necesario que nos volvamos sobre nosotros mismos y nos retiremos, hasta cierto punto, de compromisos del mundo exterior durante cualquier periodo de marcada transformación personal y crecimiento acelerado. También debe señalarse que es bastante común que la persona empiece a trabajar en algún estudio, interés o meta a largo plazo en esta época, que a su tiempo llegará a ser una vocación de ocupación plena o una ambición mayor, pues el planeta de la ambición y carrera (Saturno) está en la Casa de los comienzos (La Casa 1). Las que fueron ambiciones mayores y metas a largo plazo de esa persona se derrumban habitualmente o se las ve vacías mientras Saturno está en la Casa 12, mientras nuevas metas y nuevos intereses vocacionales empiezan a tomar forma cuando Saturno transita la Casa 1. A menudo la persona se da cuenta de que estos nuevos intereses tendrán que desempeñar un papel tan importante en las actividades mayores de años posteriores, pero el individuo a menudo parece guiado hacia tipos específicos de trabajo en esta época, aun si siente una clara resistencia a proseguir tales actividades. Después de todo, a Saturno se lo siente como "la mano del destino" que llega a meterse en nuestras vidas, y éste es sólo un ejemplo más de él que representa ese papel en la definición de nuestra orientación futura.

Durante este tránsito son posibles las mejores oportunidades para la repolarización interior, puesto que los problemas de naturaleza, sociedad o quizá de salud le exigirán de algún modo al individuo que reconsidere su actitud para consigo mismo. Durante los primeros veintiocho años de vida, el tránsito de Saturno en la Casa 1 simboliza específicamente la influencia del padre físico, el desarrollo de un conocimiento del lugar de uno dentro de la estructura familiar, e incidentes básicos del desarrollo biológico. Medirá el tipo de seguridad y conocimiento del propio lugar en el mundo que normalmente proporciona la influencia del padre (o la falta de influencia por una razón u otra). Se relaciona con el conocimiento que el individuo tiene de sus raíces –raciales, ancestrales y personales. La acción saturniana durante este primer periodo de vida de 28 años se basa habitualmente en la tradición familiar y cultural. Aunque se rebele contra ella, la tradición aún domina a la consciencia. Las experiencias saturnianas de estos primeros 28 años hacen que la persona reconozca que “deberá” encajar en algún grupo o comunidad específicos, permitiéndole de esta manera representar un papel claro en su sociedad particular. Saturno obliga a uno a comprender que no nació en un vacío, que nunca podrá cumplir su potencial creador, excepto en “relación” con alguna totalidad mayor (comunidad, sociedad o universo). Esta relación dará coherencia, dirección y finalidad a la vida. La primera vez que Saturno transite en Casa 1, el ego recibe su primera ocasión de renovarse en un nivel del yo individual. Esto se manifestará a través de ciertas experiencias que construyen el destino, la vida parecerá más seria, y los acontecimientos pondrán a prueba la fortaleza moral del carácter. Tal vez se requiera mucha disciplina personal, y beneficiará mucho al individuo aunque a él no le guste del todo. A fin de obtener una comprensión más concreta y precisa de uno mismo y de la finalidad de la propia vida, quizá sea necesario aprender la lección de la conformidad a ciertas normas sociales y tradicionales. Del lado negativo, puede haber tendencia a la tristeza, a la depresión y a la falta de confianza personal, debido a temor o sentimientos de inferioridad. Una reacción contra tales tendencias en forma de intimidación y agresividad es meramente el reverso de esa misma moneda. Cualquiera sea el modo en que se manifieste, la finalidad es la misma –aprender una mayor estabilidad en la conducta individual de uno y un sentido más profundo de responsabilidad e integridad personales. Este mismo tránsito, ocurriendo más tarde en la vida, acentúa la necesidad de afirmar la propia individualidad, a través o en contra de las tradiciones sociales en las que uno nació.

La meta debe ser ganar estatura y estima ante nosotros mismos a través de la disciplina personal que puede ser autoimpuesta, o lograrse aceptando interiormente una disciplina impuesta desde fuera. Se debe recordar que mucho en que uno se relacionó con el mundo, profesional, social y personalmente, durante los catorce años pasados (desde la época en que Saturno transitó el Descendente). Si las propias ambiciones personales se concretaron, uno sabrá que su trabajo fue digno de recompensa. Este tránsito comprobará la verdad y el valor de los principios por los que uno vive. Por otro lado, si el individuo no logró concretar ninguna ganancia visible, o si las pérdidas y molestias le van pisando los talones, entonces uno deberá concluir en que hay algo básicamente equivocado en el modo en que estuvo viviendo. Ahora es imperioso ahondar el propio sentido del yo y emprender algún cambio fundamental de actitud. Tal vez el individuo se fijó metas imposibles y avanzó sobre falsas premisas. Durante este tránsito en la Casa 1 uno puede analizar el sendero que siguió en el pasado y rectificar los errores que pueda. Sobre todo, uno no debe dejar que Saturno abandone esta Casa con la idea de que el mundo es un lugar frío y lúgubre donde nadie le aprecia, pues la actitud aquí adoptada es probable que persista en las fases subsiguientes del ciclo personal de Saturno. Aunque se haya logrado el triunfo individual, no debe esperarse una vida fácil. La tendencia será ahora hacia una responsabilidad más –exigencias, extraordinarias de toda índole se efectuarán sobre la energía, el tiempo, las finanzas y la paciencia de uno. Lo más importante será la propia actitud hacia lo que se le exige. Uno deberá permanecer positivo y centrado aunque las cosas parezcan oscuras y ominosas –y aunque la vida le parezca cubierta con los mismos obstáculos que uno estuvo tratando de eludir. Uno se encuentra con su “habitante del umbral”, con su sombra, y deberá reconocerlo como tal antes de poder enfrentarlo y luego vencerlo. En consecuencia, el tránsito de Saturno en Casa 1 nos presenta lo que Rudhyar llamó la “prueba del aislamiento”. Aquí, uno deberá enfrentar cada experiencia con la convicción de que, a través de ella, será capaz de comprender más profundamente lo que es como individuo. A fin de hacer esto, no se deberá identificar con la experiencia misma. Lo que se necesita es un ajuste consciente a ella, pero sin pérdida alguna de la propia integridad personal; no un modo constante e inflexible de responder a la vida, sino la capacidad de hacer más clara la expresión de la propia identidad verdadera a través de la estructura saturniana del ego consciente.

Saturno en la Casa 2: Cuando Saturno entra en la Casa 2, se extingue el periodo de preocuparnos por nuestra propia identidad, y a menudo hay una marcada sensación de alivio lo mismo que un sentimiento más vigoroso de que ahora tenemos que ponernos a trabajar a fin de producir. Muchas personas expresan este cambio de énfasis más o menos así: "Estoy cansado de pensar solamente en mi mismo y en todos mis problemas. Creo que ahora se muy bien quién soy, y demorarme más en esa cuestión sólo será autocomplacencia. Lo que quiero hacer ahora es poner en marcha algo en el mundo real, realizar algo concreto y ganar algún dinero". Por ende, la persona con Saturno en Tránsito en la Casa 2 tiene a menudo un fuerte impulso de estructurar su situación financiera, hacer que algún trabajo arduo produzca o promover algunos medios de ingresos, ahorros, inversiones o subsistencia. Corrientemente, es una época en la que una persona empezará a construir un nuevo negocio partiendo de la nada; a dedicarse a algún género de aprendizaje (formal o informalmente), o adquirir alguna clase de instrucción práctica que, a su tiempo, le permitirá al individuo ganar más dinero. En otras palabras, es un periodo para echar las bases de nuestra estabilidad y seguridad en el mundo material; y, aunque nuestros ingresos no sean muy grandes mientras estamos comprometidos en semejantes esfuerzos preparatorios y aunque sintamos fuerte ansiedad acerca del dinero y otros factores de seguridad, son considerablemente exageradas las expresiones que comúnmente se oyen acerca de esta posición de Saturno referida a deudas, pobreza y gran tribulación. La mayoría siente realmente la presión saturnina en este ámbito de sus vidas, pero la mayoría tratan estas preocupaciones de modo muy práctico y no experimentarán calamidades financieras particularmente grandes. Lo que ciertamente ocurre a menudo en esta época es que las necesidades financieras se tornan más reales para esa persona, y por presión de la necesidad se meten en la cabeza algunas lecciones prácticas acerca de la sobrevivencia. El hecho de cómo estemos armonizados para encargarnos de nuestras necesidades materiales al comienzo de esta fase producirá un gran impacto sobre qué clases de cosas experimentaremos durante este periodo. Lo primero que hay que tener presente es que Saturno es lento pero seguro, y que los beneficios materiales pueden, a su tiempo, resultar de efectuar un enfoque paciente y exigente de los asuntos prácticos en esta época. Los beneficios tal vez no sean patentes de inmediato; pero, si se afronta la necesidad de construir una estructura financiera y segura sin ignorar los verdaderos costos personales, lo que se construya ahora puede servirnos muy bien durante muchos años. El Tránsito de Saturno en la Casa 2 no se limita en su significado a cosas materiales solamente, pero -puesto que este es el ámbito de vida en la que la mayoría lo siente muy inmediatamente- me concentré en esa dimensión de este Tránsito. Sin embargo, puede decirse que esta es una época de acumulación lenta pero segura de toda clases de recursos, tanto materiales como psicológicos, todos los cuales podrán contribuir a la confianza en uno mismo basada en qué apoyo y qué impulso nos favorecen y qué conocimientos y recursos más profundos a nuestra disposición podemos extraer a medida que avanzamos por la vida. También es época de hacer balance de cómo hemos usado en el pasado nuestras habilidades e ideas y si nos sirvieron bien y nos permitieron producir algo, o si meramente demostraron ser inútiles y carentes de practicidad. Si demostraron ser valiosas y nos contraemos a las tareas entre manos, a menudo experimentaremos algún género de consolidación de nuestra situación financiera cuando Saturno empieza a abandonar esta Casa.

Aquí la exigencia de Saturno a lo largo del camino hacia la madurez personal será como usar los propios bienes para expresar esa nueva faceta de la propia identidad verdadera, que uno llegó a conocer teóricamente durante el tránsito de Saturno en Casa 1. La comprensión más profunda del problema básico del destino revelado en Casa 1 exige ahora una revisión de los medios disponibles -internos y externos- para resolver este problema. Estos medios son, en sí mismos, un factor limitativo, o el individuo no es suficientemente consciente de las herramientas de que dispone, de los poderes y facultades innatos con los que nació. En consecuencia, uno debe llegar a ser más objetivo respecto de sus recursos, materiales y psicológicos, y comprender que ahora tiene la oportunidad de usarlos de manera más consciente y responsable. Para usar así sus bienes, uno deberá, sin embargo, haber tomado consciencia durante el periodo en Casa 1, de la necesidad y la finalidad es diferente para cada individuo y podrá manifestarse en diferentes niveles del ser y de la consciencia. Durante la juventud, esta finalidad puede ser simplemente el desafío a encarnar más plenamente en el cuerpo físico y la psiquis, y asumir la responsabilidad para el uso correcto y decidido de todas las facultades personales en todos los niveles de la consciencia. En esta etapa, es necesario darse cuenta de que el “yo” es distinto del cuerpo físico y de los sentimientos y pensamientos a través de los cuales este “yo” se expresa. Es también necesario asumir la responsabilidad de su mal uso en vez de creer, como muchos hoy en día, que tal mal uso se debe a factores fuera de uno mismo. Asumir la responsabilidad del propio cuerpo y sus instintos, y de los propios sentimientos, impulsos emocionales y complejos significa separar la consciencia del “yo” y evaluarlos objetivamente. El principio de toda vida espiritual verdadera es la separación del “yo” respecto de sus vehículos de expresión –el cuerpo y la psique- y también respecto de los valores sociales que dominan la particular situación vital de uno. Esto significa que, en las dos primeras fases del ciclo de Saturno, el “yo” deberá comprender tan claramente como le sea posible que es “distinto del cuerpo” y de la psiquis, lo mismo que de la herencia y del medio ambiente del individuo; al mismo tiempo, deberá establecer una “relación” responsable con estos elementos. Sin esta claridad y objetividad, será imposible satisfacer decidida e inteligentemente las necesidades del cuerpo, de la psiquis o de la sociedad.

El tránsito en la Casa 2 es el tiempo de mirar el propio cuerpo, de recorrer el camino que uno estuvo usando en el pasado, y de decidir qué cambios serán necesarios en este uso si uno quiere ser vehículo adecuado de la tarea o trabajo vital particular a realizar. Ahora es también el tiempo de rever todos los hechos e ideas que acumuló, de rever todos los valores establecidos que hacen que uno vea ciertas cosas como buenas y dignas, y otras como malas, indignas o peligrosas. Uno deberá descubrir si estos valores se establecieron sobre una base personal, o meramente porque nuestros padres, familia o sociedad los grabaron en uno. Si el individuo descubre que estuvo usando sus recursos de la manera tradicional, gastando o derrochando lo que le pertenece, según la costumbre de su clase social o los dictados de “modas” temporarias, temeroso de ser diferente de lo que el hombre o la mujer promedio hace y piensa, entonces ahora es la época de transformar este heredado sentido de los valores y establecer los suyos propios. Saturno transitando la Casa 2 hace que uno comprenda que la finalidad de los bienes es “proporcionar el medio por el cual pueda dar sustancia y peso a lo que es”. El individuo sólo podrá ser consciente de lo que es usando lo que le pertenece. En esta época, una persona deberá demostrar lo que es, ante sí misma y ante el mundo, mediante el uso individual y responsable de su herencia ancestral y de cuantos bienes adquirió. Esto significa que, si es necesario, uno deberá estar preparado para transformar sus bienes a fin de que se adecuen a la nueva finalidad de su yo verdadero. Esto significa también orientar su uso para poder entrar en fructíferas relaciones con los demás. Más aún, este tránsito de Saturno desafía al individuo para que entre en plena posesión de sus poderes y facultades innatas. Tal dominio del propio medio sólo podrá sobrevenir a través del “uso” significativo, decidido y creador. Uno nunca podrá experimentar y luego revelar su yo real a menos que “use” sus poderes y facultades con ese fin.

Saturno en la Casa 3: Cuando Saturno empieza a transitar por la Casa 3, el sentimientos de que muchos asuntos prácticos que preocuparon largo tiempo la atención están ahora afianzados y nos permite poner nuestra energía en un nuevo aprendizaje que acrecienta la hondura de nuestros antecedentes profesionales y el valor de nuestras ideas. Este periodo no se siente habitualmente tan pesado como el Tránsito saturnino de la precedente Casa de Tierra, aunque la relativa importancia de la fase por la Casa 3 depende de si esa persona está intelectualmente orientada o comprometida en un trabajo que implica comunicación y viaje. A menudo se tiende a una preocupación sin sentido durante este periodo, y habitualmente se patentiza toda inseguridad acerca de nuestras opiniones y la profundidad de nuestro conocimiento. Es una época en la que debemos concentrarnos en aprender nuevos hechos, nuevas ideas, y nuevas habilidades que prestarán profundidad y practicidad para que expresemos nuestra inteligencia. Es un periodo excelente para la investigación y toda clase de pensamiento profundo; y a menudo se pone más esfuerzo en la estructuración de nuestros planes educativos, nuestra enseñanza y métodos literarios, o en el modo de expresar nuestras ideas. Hay un acrecentado énfasis en el análisis serio, en el pensamiento práctico, y en la capacidad de expresar las ideas más claramente. Muchas personas descubren que se quedan levantadas hasta tarde leyendo más durante este periodo, y pocos descubren que no sólo cambia su método de comunicación sino incluso el tono de su voz. Tales cambios los produce el sentimiento de la persona de que necesita construir una estructura más sólida sobre la cual puedan fundamentar las ideas y opiniones. De ahí que el individuo asuma a menudo más actividades educativas o prosiga una investigación particular que pueda servir a esta finalidad; pues, aunque muchas ideas, muchos hechos y habilidades aprendidas durante esta época no se hayan de usar mucho en el futuro, la familiarización de esa persona con semejante variedad de técnicas y puntos de vista proporciona vastos antecedentes cognoscitivos que le podrán permitir comparar y juzgar teorías, conceptos y métodos sobre la base de su propia experiencia personal. En esta época es también necesario aprender o investigar con mayor amplitud a fin de ahondar nuestro sentido de seguridad acerca de nuestra inteligencia; pues hasta entonces la persona tal vez haya estado expresando meramente opiniones o ideas en abstracto, sin tener una experiencia inmediata que les preste credibilidad. En muchos casos, este es también un periodo de acrecentada actividad viajera que resulta de las exigencias de la profesión, los deberes familiares u otras responsabilidades nuestras. Es también un periodo para "atar cabos" no sólo en los ámbitos intelectuales de la vida sino también en nuestras relaciones con los demás. Tendemos a definir con exactitud cuáles son los limites de diversas relaciones con amigos y conocidos durante este periodo.

Esta es la época de actuar en el medio ambiente según la nueva finalidad revelada en el tránsito de la Casa 1 y con los medios desarrollados durante el tránsito en Casa 2. Cuando el individuo trata de actuar de un modo nuevo en referencia a sus relaciones cotidianas, se encontrará con variadas reacciones, algunas favorables, otras limitadoras o hasta hostiles. Cuando ocurre existe para demostrar la calidad de la propia finalidad y el grado de dominio sobre los propios valores y facultades. A través de estas experiencias en la Casa 3, el individuo tiende a averiguar cuánto es ilusión o ideal, y cuánto es real en su estimación del Yo y sus poderes. La experiencia durante este tránsito mostrará a uno el mejor modo de “relacionar” el nuevo sentido que uno tiene del Yo con las personas y con las cosas. Uno deberá atreverse a experimentar con ideas, sentimientos y varios modos de hacer las cosas, pues de este modo descubrirá sus limitaciones y qué acciones serán necesarias para vencerlas. Aquí la exigencia es desarrollar la capacidad de adaptación “consciente” y decidida a las exigencias del medio ambiente. Este es otro modo de decir que ahora uno deberá ahondar su inteligencia en relación con los problemas muy prácticos, concretos e inmediatos que se encuentren en la Casa 3. Uno deberá buscar los significados más profundos de tales problemas y comprobar la eficacia de sus facultades. Saturno fijará límites que obligarán a uno a concentrar sus energías en ámbitos bien definidos; en consecuencia, será importante reconocer precisamente cuáles son estos límites y aceptarlos, antes de que uno pueda trabajar para transformar su potencial en energía positiva. En niveles más mundanos, este tránsito obligará a uno a ocuparse constantemente de minúsculos problemas de rutina diaria. Puede surgir discordia con las personas que uno encuentra cada día, familia, vecinos, comerciantes, etc. Todas estas personas pueden ser aburridas o fastidiosas alterando la propia rutina o efectuando mayores exigencias sobre el tiempo y también tal vez sobre el bolsillo de uno. Los objetos inanimados tal vez parezcan tener un deleite casi diabólico en hacernos naufragar los planes –se pincha la goma cuando uno se pone en marcha tarde hacia un compromiso importante; los artefactos hogareños rehusan funcionar o desarrollan un hábito de desaparecer cuando se los necesita; se extravían las cartas. Cuando esta montaña de fastidios minúsculos crece, uno tiende a preguntarse si el mundo está vaciando su rencor personalmente en uno. Empero, Saturno tiene un método en esta locura aparente. Si se quebró la rutina diaria, uno deberá estar en falta en alguna parte. Tal vez no se usó  bien el propio tiempo, o uno gobierna su vida atropelladamente sin orden alguno. De modo que llega Saturno y ata uno a la rutina, le guste o no, hasta que se haya aprendido el valor del tiempo y lo deseable que es el orden. Quizá uno haya gustado bastante bien de la gente vecina mientras ésta no planteó exigencias, pero ahora es la época de aprender la naturaleza mutua de tales obligaciones.

Tales cosas ocurrirán, específicamente, si uno no hizo un esfuerzo consciente para profundizar su sentido del yo y el valor de lo que uno es, tanto material como psicológicamente. Si un individuo efectuó esfuerzos positivos para tomar contacto profundamente con el yo de un modo nuevo desde que Saturno cruzó el Ascendente, entonces el problema del tránsito en la Casa 3 es la de reconocer objetivamente las limitaciones que la vida impone a sus esfuerzos para comprobar su valor personal en las relaciones cotidianas. No es necesario que estas limitaciones se las entiende como enemigas, sino que más bien deben verse como necesarias para el crecimiento. Las limitaciones le permitirán a uno definir más claramente su carácter real y los recursos a su disposición. Tal vez lo que se necesite es una derrota externa para descubrirse de modo interior, para aprender una lección necesaria, o sacar algún Karma. Las experiencias de este tránsito deben usarse para poner a prueba, uno por uno, todos aquellos poderes y facultades que uno decidió usar durante el tránsito de la Casa 2. La persona puede inclusive escoger las situaciones ambientales que le permitirán objetivamente poner a prueba su fortaleza, resistencia y capacidad para responder o adaptarse al cambio. Voluntariamente podrá poner a prueba la calidad de su simpatía, auxilio, amor y colaboración. Tal instrucción deliberada del yo y su poder sería el modo más positivo de usar el tránsito de Saturno en Casa 3. Las implicaciones de este tránsito sólo ocurrirán cuando el individuo no tenga tal actitud positiva, y más bien que decidir actuar, aguarda que las cosas le ocurran. Sin embargo, una persona orientada negativamente podrá ser muy ayudad en esta época por un astrólogo que le explique que la finalidad de las dificultades presentes es permitirle descubrir sus limitaciones y obligarle a encontrar nuevos modos de ser ella misma y usar sus recursos. Deberá usar el pensamiento y desarrollar la inteligencia tratando de “relacionar” todos los hechos de su experiencia diaria. Una personalidad integrada es el resultado de una saludable y significativa relación entre todas las partes de la naturaleza de uno –físicas y mentales, internas y externas. Donde falta integración, las experiencias de la Casa 3 nos enseñan nuestra falta. El equilibrio se alcanza de nuevo “representando” lo que uno piensa que está bien. En esta época, el maestro es la experiencia real.

Saturno en la Casa 4: El Tránsito de Saturno por la Casa 4 es una época para descender a los fundamentos de la seguridad y la sobrevivencia, una época para armonizarnos con nuestras necesidades básicas de un sentimiento de pertenencia y tranquilidad. Tendemos a mirar con más seriedad nuestra ubicación en la comunidad, y a menudo tratamos de establecer un sentido de solidez y orden en el medio ambiente hogareño. Esto puede significar, naturalmente, muchas cosas distintas para diferentes personas, pero habitualmente hay dos ámbitos de atención respecto al hogar: 1) las condiciones y las disposiciones físicas del hogar tal vez parezcan inadecuadas para nuestras finalidades, en cuyo caso damos a menudo pasos para cambiar la situación hogareña de algún modo, con frecuencia construyendo algo en la casa misma o en el patio, o a veces incluso mudándonos a una residencia enteramente nueva; y 2) nuestras obligaciones para con nuestra familia se tornan más reales y apremiantes. Podríamos sentirnos sujetos en nuestro entorno, lo cual podría sugerir que necesitamos definir más las fronteras no sólo de nuestra casa sino también de nuestras ambiciones vitales (la Casa 10 -polo opuesto de la Casa 4). De hecho, el Tránsito de Saturno en la Casa 4 es una época en que debemos echar las bases de todas nuestras ambiciones de largo plazo que tengamos y para determinar qué base de operaciones necesitamos en nuestra carrera. Esto puede conducir a que reubiquemos nuestro negocio o profesión, o, por lo menos, a que reestructuremos el medio ambiente en el que trabajamos. Una última nota acerca de la Casa 4 es que las personas parecen experimentar, a menudo, un karma directo durante esta época, que se relaciona con sus esfuerzos creadores pasados y/o amoríos. Esto puede explicarse viendo que la Casa 4 es la Casa 12 desde de la Casa 5.

Esto inicia una nueva vuelta en el sendero que conduce a la madurez personal. La nueva tendencia empezada cuando Saturno cruzó en Ascendente debe mostrar ahora resultados concretos. Teóricamente, uno estableció una nueva actitud hacia su destino, y trabajó de tal modo sobre sus recursos materiales y psicológicos para poder cumplir su destino de manera más consciente y decidida. Finalmente, en la Casa 3, comprobó por la vida diaria la eficacia de este nuevo uso de sus recursos y sabe qué tiene “realmente” a su disposición y en qué dirección deberá marchar. Ahora llega la época en que uno deberá establecer una nueva base de operaciones, el nuevo cimiento desde el que saldrá a desafiar al mundo a fin de concretar su nuevo objetivo. Cuantos cambios sobrevengan cuando Saturno cruce luego el Descendente y después el Medio Cielo serán sólo extensiones o expansiones de los proyectos iniciados cuando Saturno entra en la Casa 4. En consecuencia, aquí uno debe concentrarse en la fuerza y la estabilidad de los propios cimientos, pues su triunfo futuro, particularmente para los catorce años venideros, dependerá de ellos. En toda decisión tomada en esta época, esta perspectiva de largo alcance deberá tomarse en cuenta. Puede haber cambio de residencia, establecimiento de nuevo hogar, negocio, matrimonio, posición profesional o inclusive nueva perspectiva de vida. Sea lo que fuera, y habitualmente con este tránsito hay muchas oportunidades de salir de la pauta usual habitual de vida, uno deberá tener presente que lo que ahora se puso en marcha tendrá que ser trabajado de modo personal hasta que Saturno alcance el Descendente, y luego de modo social hasta que Saturno llegue al Medio Cielo. En consecuencia, uno debe escoger algo que se relacione fundamentalmente con las necesidades más profundas de su yo y su destino verdaderos. Tal vez uno decida apartarse o liberarse de viejas ataduras, viejos hábitos, viejas ubicaciones o posiciones. Quizá los jóvenes quieran abandonar su hogar paterno, mientras que los mayores decidan pasar a retiro. En otros casos, la decisión tal vez no esté en manos del individuo, la vida puede obligarle, a despecho de que él desee apegarse a sus viejos hábitos. Los cambios característicos de este tránsito son, a la sazón, raras veces cómodos. A fin de usar positivamente este tránsito, uno deberá establecer, primero de todo, el objetivo de largo alcance en términos del tránsito de Saturno en las tres primeras Casas. Luego deberá querer sacrificar los aspectos de su viejo estilo de vida que el logro de su objetivo hace necesario. Deberá pararse los pies, seguro de su verdad y dispuesto a aceptar nuevas obligaciones. Sin embargo, al mismo tiempo uno tendrá que distinguir entre las obligaciones que son correctamente su responsabilidad y las que podrían más correctamente denominarse imposiciones. Finalmente, deberán adoptarse planes para un lento comienzo. A pesar de la calidad caótica que a menudo puede crear un falso sentido de la necesidad de acción rápida, no es probable que el avance promedio sea rápido.

Este tránsito suscita también la pregunta: ¿Sobre qué base tomaré mi decisión, y con qué finalidad deberé usar el conocimiento adquirido en la Casa 3, concerniente a mi mismo y mis actitudes? Todo depende de si lo que se aprendió desde que Saturno cruzó el Ascendente le permite ahora a uno establecer un nuevo sentido de poder y seguridad, o si los esfuerzos al incorporar este nuevo destino sólo aportaron heridas y derrota. En uno u otro caso, el individuo deberá ahora relacionar lo que descubrió con lo que en su vida considera que es absolutamente básico, sano, sólido y estable. Para un individuo inmaduro, este tránsito en Casa 4 no es fácil, particularmente para los jóvenes que vivan en ciudades. La estructura de referencia constituida por la familia, la religión o las tradiciones sociales no es más estable. Actualmente, la juventud está sometida a muchos puntos de vista y valores conflictivos, tanto dentro como fuera del hogar, que es prácticamente imposible para ella sentir que tiene una base sólida y confiable y una válida estructura de referencia desde la que pueda evaluar y entender su experiencia. Al no ser capaz de hallar estabilidad fuera de ella misma, se ve obligada a hallarla en el interior. Esta es una nueva tendencia evolutiva. En vez de buscar estabilidad externa, como un hogar o trabajo permanente, una persona está cada vez más constreñida a buscar estabilidad dentro de sí misma. Es impulsada a llegar a su propio centro que, al mismo tiempo, es el centro de la Tierra. Se le pide que construya una “personalidad global”. Deberá trabajar, especialmente durante este periodo en Casa 4, con firmeza en procura de la armonía y la integración interiores, para llegar a ser amo de su propia casa, capaz de actuar desde su propio centro.

Saturno en la Casa 5: El Tránsito de Saturno por la Casa 5 es algo parecido a su Tránsito de la Casa anterior de Fuego -Casa 1- en que es una época de mayor seriedad acerca de nosotros mismos y, a menudo, de reducida vitalidad y empuje. Puesto que la Casa 5 está asociada con Leo y el Sol, este Tránsito afecta marcadamente nuestro sentido de alegría, la espontaneidad y el bienestar. Algunas personas se quejan de que nunca se divirtieron mucho durante este periodo y que sienten que no las aman ni las aprecian. Tales sentimientos son comprensibles cuando nos damos cuenta de que el significado esencial de este Tránsito es ponernos al tanto de cómo estamos usando nuestra vitalidad en todos los ámbitos de la vida: nuestra energía física y sexual, nuestra energía amorosa emocional, y todas las formas de poder creador. No se trata de que, de repente, experimentamos toda clase de bloqueos e inhibiciones que jamás sentimos antes; se trata más bien de que podemos llegar a comprender durante este periodo qué bloqueos y temores habitualmente han estado vaciando nuestras energías o interfiriendo con la expresión de nuestras fuerzas creadoras y nuestra naturaleza amorosa. En suma, es una época para afrontar cuanto temor o hábito nos haya hecho sentirnos desvitalizados, frustrados en cuanto a la creatividad, o incapaces de ser amados o de amar. Es una época de profundizar más nuestro modo de expresarnos y un periodo en el que deberíamos trabajar para causar una profunda impresión en los demás más bien mediante una acción responsable y disciplinada que meramente a través de demostraciones dramáticas o un exhibicionismo vacío. La presión de Saturno durante este periodo nos hace volver sobre nosotros mismos, y tiene el efecto de armonizarnos en el desarrollo de nuestras fuentes interiores de amor y creatividad en vez de ir en busca del mundo externo para satisfacer nuestras necesidades. La sensación de estar solos o faltos de amor, sin embargo, puede impulsarnos inconscientemente a buscar más atenciones de parte del cónyuge, de los hijos, amantes u otras personas; pero nos podemos volver demasiado exigentes, habitualmente sin advertirlo, y de esa manera tal vez espantemos a muchas personas a las que queremos tener cerca, induciendo de esta manera un sentimiento de rechazo. Sin embargo, si podemos expresar nuestro afecto y nuestra lealtad más profundos en esta época mediante honradez responsable, deber, y esfuerzo, podrá ser un periodo de honda satisfacción; pues podremos comprender que en este mundo no hay amor real que no esté acompañado del sentido de responsabilidad. Nuestra expresión del amor hacia los demás puede llegar a ser más paternal y protectora, y tales sentimientos podrán tornarse especialmente fuertes en actitudes hacia los hijos, puesto que esta es una época de entrar en contacto con las necesidades reales de nuestros hijos y con nuestros deberes más profundos para con ellos.

A menudo nos atraen las personas de tipo saturnino como amantes posibles en este periodo, pues en estas personas experimentamos una especie de estabilidad emocional que corrientemente nos falta. Esto podrá tener la forma de que nos atraiga una persona mayor o simplemente alguien con fuerte armonización con Saturno o Capricornio. Una presión interior compulsiva para crear algo en esta época podrá exigirnos que disciplinemos nuestros hábitos de trabajo creador y que nos esforcemos más en abrir un canal para que nuestra energía creadora pueda correr. Si tenemos ambiciones en el ámbito de las artes creadoras, por ejemplo, esta es la época para comprometernos en un programa regular de trabajo y para empezar a apoyarnos más en un esfuerzo y una organización coherentes que en los vuelos transitorios de la "inspiración". Es una época de comprender que todo acto creador que podamos lograr llega realmente a través de nosotros, en vez de emanar directamente de nosotros. En otras palabras, podemos comprender que -si nuestro karma consiste en crear algo- debemos meramente expresar el esfuerzo regularmente para permitir que las fuerzas creadoras se expresen a través de nosotros. Esto es difícil de lograr, sin embargo, puesto que habitualmente tenemos poquísima fe y poquísima confianza durante este periodo, y así tendemos a encerrarnos o a volvernos temerosos del fracaso. Tendemos a considerar a la vida, en todas sus dimensiones, con demasiada seriedad en esta época, porque tendemos a considerarnos demasiado seriamente. Y de ahí que éste sea a menudo un tiempo de bloqueo creador, cuando incluso acabados escritores, artistas y otros experimentan considerable desánimo en su trabajo. Pero este periodo puede ser de consolidación de nuestra confianza en nosotros mismos y de nuestros métodos de expresión creadora si comprendemos que la inspiración es común pero el trabajo no lo es, que el 95% de la creatividad es sólo trabajo arduo, liso y llano. Puesto que la Casa 5 es también la Casa del juego, aficiones y recreación, el Tránsito de Saturno por esta Casa tiene también un impacto sobre estos ámbitos de la vida. En esta época es común el trabajo excesivo puesto que para la persona es difícil tomarse el tiempo libre para disfrutar. Aunque esa persona se tome unas "vacaciones", tal vez descubra que no podrá descansar porque su mente se entretiene pensando cosas demasiado serias. En otros casos, lo que solía ser una afición se torna más productivo y, a menudo, se convierte incluso en un negocio regular y estructurado. Otra intuición de este periodo aparece cuando consideramos a la Casa 5 como la Casa 12 desde de la Casa 6; de ahí que se manifiesten los resultados de nuestro trabajo anterior y de cuán eficazmente cumplimos con nuestro deber, como goce en un nivel profundo de satisfacción y como una corriente firme de energía creadora o como disipación y juego en un fútil intento de compensar lo que nunca ganamos realmente mediante la aplicación de esfuerzo.

Aquí, el sentimiento de lo que uno es y quien es ha de representarse para que el mundo lo vea. Lo que ahora importa es cómo el individuo libera la energía de su personalidad, ahora se pone a prueba la capacidad para representar lo que él es verdaderamente como individuo (experiencia de la Casa 4) y satisfacer la finalidad de su vida sin hacer daño a nadie. Uno deberá estar preparado para que los demás lo experimenten como él es a través de sus acciones y creaciones. Aquí, la “calidad” de la expresión personal es el factor importante. Si los sentimientos que ahora se expresan como emoción son puramente egocéntricos, basados en la posesividad o el miedo, entonces el individuo no está actuando sino más bien está siendo usado por las energías negativas de la naturaleza humana, como el orgullo, la ira y la codicia. Siempre que se acentúa la Casa 5, uno debe preguntar si su expresión apunta a una expansión del yo, como ego consciente, o una expresión a través del yo de una finalidad a la que consagró su personalidad. A través de la amarga experiencia, uno aprende aquí que el impulso hacia la expresión personal en términos de deseos y necesidades puramente personales, el deseo de progenie, el anhelo de fama, la proyección del yo dentro del ser de la persona amada, nunca produce los resultados deseados. Aquí el individuo deberá adoptar lo que Rudhyar llama el “modo transpersonal”, el esfuerzo de construir la personalidad como un motor de modo que, “a través”  del individuo se manifieste algo más grande que el yo personal. No será menos individuo, pero porque habrá entendido que participa de una Vida mayor en compañía de otros individuos, el poder de la totalidad universal podrá crear a través de él. La realización creadora resultante tendrá entonces significado y valor para esa parte del mundo con la que él puede estar en contacto. Está condenada al fracaso toda forma de expresión personal que no tenga en cuenta las necesidades de los demás o de la sociedad. Los problemas de la Casa 5 derivan de ser exageradamente consciente de uno mismo. Cuando uno se preocupa continuamente por la impresión que uno cree causar cuando actúa o crea, llega a ser excesivamente independiente, queriendo forzar en los demás su modo de obrar y sentir. Por otro lado, por falta de equilibrio de la Casa 4, puede llegar a ser cada vez más receloso de las motivaciones de los demás. Actuando de manera vacilante, inseguro de sí mismo, puede ser presa de sentimientos de inferioridad y rechazo. En vez de ofenderse ante la más leve provocación o de insistir en lo que considera que se le debe, el individuo debería tratar de dar de sí sin tener en cuenta el costo. En consecuencia, cuando Saturno llega a la Casa 5, hay de efectuar decisiones básicas en relación con cómo uno liberaría las energías de su personalidad. ¿Ahora actuará simplemente para poner su sello sobre los demás o sobre la sociedad, para salir en todo con la suya, y demostrar la fortaleza de su ego en una batalla de voluntades; o será un canal puro de energías más que personales según el papel que deba representar, junto con otros individuos, en la totalidad mayor?

“Verdad, identidad espiritual, Dharma: son varias palabras para definir la yoidad moral en un acto efectivo y adecuado. La verdad de un individuo consiste en todas las actividades necesarias para el cumplimiento completo y correcto de su finalidad vital como un yo encarnado. Todo lo que sea necesario; nada que no sea necesario. En pureza y en verdad, libertad y necesidad llegan a ser idénticas. El individuo es espiritualmente libre cuando cumple su finalidad esencial, y de ningún otro modo... Pues que un individuo sea libre para hacer todo lo que desee o conciba no tiene significado en sí mismo. La única libertad es la de cumplir todos los actos que sean necesarios para la finalidad espiritual inherente a uno”.  (Triptych-The Way Through, de Rudhyar)

En un nivel más mundano, la prueba de la Casa 5 es el grado de dominio de las energías de la naturaleza humana. Este dominio le permitirá a uno actuar en términos de su verdadera finalidad individual. Mientras el ego se identifique con las energías de la naturaleza humana, éstas tenderán a usarlo. Cuando el ego da paso a la ira o a la lujuria, la verdadera identidad espiritual abdicó ante el poder de un impulso emocional que hace que el ego actúe de manera compulsiva. Los instintos de la naturaleza humana se interesan solamente por la satisfacción orgánica, la defensa personal y el engrandecimiento personal. Si domina las acciones de uno en el periodo de la Casa 5, será porque el verdadero destino no se estableció dentro de una personalidad integrada en el periodo de la Casa 4. Lo que se expresa en Casa 5 será entonces la manifestación de la propia debilidad y frustración, de su falta de raíces y estabilidad; en suma, de sus sentimientos de inadecuación. Si se presta atención consciente tanto a la manera de expresión personal como a la calidad de lo que se está expresando, podrá aprenderse una gran lección del tránsito de Saturno en la Casa 5. Al tratar de llegar a ser un canal cada vez más puro, emergerá el significado evidente de la verdadera identidad individual de uno.

Saturno en la Casa 6: El Tránsito de Saturno por la Casa 6 es un periodo de ajuste personal y cambio de nuestro pensamiento, trabajo y hábitos sanitarios. La persona es habitualmente impulsada desde dentro o presionada por las circunstancias a ser más organizada y disciplinada en muchos ámbitos prácticos de la vida, pero particularmente en el trabajo y la salud. Los cambios de trabajo o los cambios en la estructura del trabajo son comunes, como lo son fastidiosos problemas crónicos de salud. He visto incluso a una persona, que era notablemente desorganizada e ineficiente, volverse tanto más disciplinada en sus métodos de trabajo durante esta época, que exclamó "No puedo creer cuánto estoy haciendo en estos tiempos. ¡Me estoy volviendo tan eficiente!". Saturno nos presiona aquí para que determinemos por nosotros mismos qué es lo que tratamos de hacer y para que discriminemos entre lo importante y lo tangencial. De hecho, la facultad discriminativa está a veces tan activa durante este periodo que el individuo sufre de depresión o malestares psicosomáticos que brotan de una excesiva autocritica. Esta autocritica es motivada, además, porque comenzamos a ver en esta época cómo las personas con las cuales vivimos y trabajamos se sienten realmente respecto de nosotros. Vemos si somos realmente útiles y si nos consideran molestos. En otras palabras, puesto que la Casa 6 es la Casa 12 desde de la Casa 7, tomamos consciencia de los resultados de las diversas relaciones en nuestras vidas. La fase de la sexta Casa del ciclo de Saturno trata esencialmente la purificación personal en cualquier nivel. Muchos problemas de salud que surgen de este periodo pueden relacionarse directamente con los hábitos dietéticos de la persona; y, de esta manera, de un elevado nivel de toxemia. Parece que el cuerpo trata de arrojar las impurezas durante esta época; y, si no cooperamos con ese proceso de purificación, a menudo se manifiestan los síntomas físicos. El Tránsito de Saturno por la Casa 6 es un periodo excelente para ajustar nuestra dieta, los ejercicios rutinarios y otros hábitos de salud, o para realizar un ayuno prolongado o una dieta purificadora. Lo principal que hay que saber en este tiempo es que todos los problemas de salud (o los problemas con nuestra situación laboral) son lecciones especificas que nos muestran qué cambios necesitamos en las pautas habituales de la vida cotidiana y nos preparan para otra fase de la vida que empieza cuando Saturno sale sobre el Descendente natal y entra en la Casa 7.

Aquí llegamos a la fase final en el esfuerzo por mejorar la técnica de expresión de la verdadera identidad individual de uno. Habiendo liberado las energías de la personalidad sobre la base de los propios sentimientos personales y voluntad de autoexpresión durante el tránsito de la Casa 5, uno descubrirá que los resultados de esta autoexpresión llevarán habitualmente a una crisis. Cuanto más centrado en el ego ha sido uno, es más probable que ha de comprender que ahora algo debe cambiarse en su actitud. El ego deberá llegar a conocer conscientemente sus limitaciones y errores. Ahora deberá decidir que su modo de expresarse es erróneo si aporta dolor y sufrimiento, que el sentimiento deberá someterse a alguna forma de disciplina y deberá dirigirse a nuevos valores que sean menos egocéntricos y más universales. Cuando Saturno transita la Casa 6, uno está obligado a darse cuenta de que lo que hace, sienta y piensa no se elevó al ideal de conducta, logro y triunfo de la Casa 1. El individuo se torna agudamente consciente de una carencia, de una necesidad de mejoramiento en el ser o en el hacer. Tal vez la egocentricidad y el egoísmo hayan inducido una derrota en los propios intentos por evidenciarse a través de relaciones con individuos y con la sociedad en general, a pesar del propio talento y el dominio de técnicas objetivas. Esto precipita una crisis, porque de repente uno comprende que de algún modo deberá transformar su actitud personal para con la vida, para consigo mismo y quizá hasta con el universo. Esta crisis puede tomar la forma de una necesidad de servir y obedecer, de adaptar los propios esfuerzos a las necesidades de alguna persona venerada que parece encarnar aquellas cualidades a las que aspira el verdadero yo. Uno puede estar ubicado en alguna posición subordinada, como en las fuerzas armadas, o quizá está cargado de minúsculos trabajos ingratos que no dan ocasión de brillar. Las circunstancias podrán amontonar ante él un montón de trabajo minucioso para grabarle la necesidad de organización y preparación adecuada. Puede haber alrededor de él cada vez más disensión que le obligue a efectuar ajustes en sus relaciones cotidianas. En suma, la vida exigirá máxima adaptabilidad, paciencia y voluntad para asumir la propia parte del peso.

Al servicio se lo describió como la voluntad de reconocer que el individuo es sólo un diente en la maquinaría de la vida. Una primera lección de aprendizaje es que la totalidad es mayor que cualquiera de las partes, Todas las relaciones de uno con los demás correrán lisamente sólo si cada uno ayuda a los otros y todos trabajan en pos del bien común. Con este tránsito en la Casa 6, el individuo se convierte en miembro del grupo, con la especial tarea de ayudar a los demás. Deberá someter sus deseos personales, en vez de realizar el fútil intento de forzar a que la vida le satisfaga sus particulares exigencias. Ahora, las circunstancias puede poner sobre él una pesada carga, más trabajo, tareas rutinarias especialmente insignificantes que retribuyan con moneditas en comparación con el tiempo y el trabajo implícitos. La enfermedad de otros puede exigirle que ponga el hombro a las tareas “de ellos” lo mismo que a las propias, o hasta que asuma la labor de enfermero. Las relaciones personales exigirán suma tolerancia. Inclusive, puede haber enfermedad personal por la que el alma trate de grabar en el cuerpo la necesidad de una revisión de actitud. Por otro lado, la enfermedad puede ser simplemente el resultado de la derrota de las propias energías vitales que son incapaces de imponerse al desafío de fortalecer o transformar el propio modo de vida. El aspecto más profundo de este tránsito es lo que Rudhyar llama la “prueba del sufrimiento”.

“... el sufrimiento es señal de grandeza humana que todavía no se realizó plenamente, o que se derrochó caprichosamente... El sufrimiento jamás podrá ser una meta o tener valor en sí mismo. Es instrucción sobre el conocimiento objetivo y la separación emocional; es una prueba de aguante de nuestra voluntad y nuestra fe... El sufrimiento es la condición para romper la identificación del hombre con el “menos” cuando escala su camino hacia el “más”. Es la presión de su destino mayor sobre su apego a sus metas menores... aquí, el señuelo grande y sutil que distrae a muchas almas es: la autoconmiseración. ¿Por qué me ocurrió a mi? Hay varias respuestas metafísicas a esto. Sin embargo, la única respuestas poética es: “Porque todavía no conoces cuál es tu potencia plena y cuál es tu meta esencial”. Todavía no. Todavía no. (Triptych-The Way Through, de Rudhyar)

Si uno se encuentra enfrentado por alguna crisis de transformación, deberá descubrir hasta qué punto sus aptitudes naturales fueron retorcidas por las presiones de la familia, de la religión, o por las aptitudes morales de su sociedad. Deberá estar muy seguro de que no está enfrentando su crisis actual simplemente como miembro de un grupo, permitiendo que las ideas de los demás condicionen su respuesta presente.

Saturno en la Casa 7: Como el Tránsito de Saturno por cualquier otra Casa, esta posición puede manifestarse como una cantidad de diferentes niveles simultáneamente. Algunos empiezan a establecer en esta época sociedades comerciales, que habitualmente se consolidaron financieramente cuando Saturno entra en la Casa 8. Todas las relaciones se toman más seriamente en esta época, y la persona empieza a menudo a asumir más responsabilidad para sostener su lado de una relación especifica. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el foco de la atención parece estar en la relación personal primordial o en el matrimonio del individuo. Cuando Saturno cruza el Descendente y comienza su semi-ciclo sobre el horizonte, hay a menudo conocimientos acerca de nuestras necesidades, limitaciones y deberes de relación; y esta época también marca la entrada de la persona en una etapa más vasta de participación pública y social. Si dimos por sentado alguna importante relación o juzgamos que una relación particular no satisface nuestras necesidades, esta será la época de tratarla realistamente. Saturno nos hace bajar a la Tierra en cuanto al ámbito de vida que indique su posición de Casa en Tránsito, y aquí debemos tratar de establecer un enfoque sólido y bien claro de las relaciones que tienen fuerte impacto sobre nuestro estilo de vida total y nuestra identidad. Si esperamos demasiado de una relación o del matrimonio, o si juzgamos que no es viable en el sentido de lo que es importante para nosotros, ésta es la época de enfrentar esos hechos con objetividad y desapego. A menudo, en esta época se desarrolla cierta frialdad y reserva en las actitudes y conducta en las relaciones intimas, y nuestra pareja es posible que se pregunte por qué nos hemos apartado de nuestra modalidad habitual de tratarla. Si podemos explicar que simplemente nos apartamos de la persona por un tiempo a fin de obtener una perspectiva más clara de la relación y en el alcance con que queremos participar en ella, al menos la pareja no tenderá a imaginar cosas que sean peores que la situación real. Sin duda, ésta puede ser una época de prueba para los matrimonios y relaciones intimas de muchas personas, pero la cantidad de tensión que se experimente durante este periodo depende de la calidad y del nivel de autenticidad que caracterizó nuestra relación durante muchos años. El Tránsito de Saturno por la Casa 7 es una época de decisiones y compromisos (o nuevos compromisos) de relación, y tal vez lo más importante hacia este periodo sea que nos da la aptitud para ver a nuestra pareja objetivamente -como persona individual totalmente distinta de nosotros, más bien que como un apéndice o meramente como un objeto sobre el que hay que proyectar nuestras proyecciones. En suma, si una relación particular es suficientemente sana y dúctil que nos permita experimentar nuestra propia personalidad plenamente y relacionarnos con los demás y con la sociedad con plena consciencia, entonces es probable que sea muy viable; y eso es lo que comprendemos durante este periodo, aunque ese conocimiento tal vez llegue solamente tras algunas pruebas difíciles de la calidad de la relación. De lo contrario, sin embargo, la relación misma y nuestro enfoque de ella necesitan redefinirse en esta época, y han de tomarse decisiones acerca de cuánta energía vamos a poner en ella para hacerla viable.

Aquí empieza un nuevo énfasis social en la vida. Durante los catorce años pasados, al individuo se le exigió que reconsiderara su actitud para consigo mismo, que profundizara su contrato con su verdadera identidad y que mejorara o renovara su técnica de expresión. Ahora, y durante los catorce años venideros, uno deberá ampliar su base operativa con el objeto de estampar su imagen y finalidad sobre la sociedad, asumiendo mayor responsabilidad pública. Cuando Saturno en tránsito se desplazó desde el Ascendente natal, a través de la seis Casas debajo del horizonte hacia el Descendente natal, todo lo que uno hizo procedió del yo. El individuo estuvo tratando de aprender más acerca de sí mismo y cómo expresarse mejor significativa y armónicamente. En el Descendente, hay un cambio básico de énfasis. Aquí uno abandona la esfera del ser personal para afrontar la prueba de la “relación” humana. Nuestra finalidad y destino inherentes, lo mismo que lo que se crea que uno es esencialmente como persona, sólo podrá revelarse o demostrarse cuando “se los represente” en relación con los demás dentro de una esfera mayor de actividad. El tránsito de Saturno a través de la Casa 7 obligará a uno a comprender que deberá cambiar su imagen personal cuando ingrese en el mundo objetivo de cosas y entidades fuera de su control personal, pero con las que deberá  establecer una relación. La pregunta que cada individuo deberá responder por sí mismo es: ¿Cómo deberé actuar en relación con otros individuos y con la totalidad mayor de la actividad humana a fin de revelar y demostrar a mi mismo y a los demás la finalidad esencial de mi existencia tal como soy capaz de entenderla en el momento actual? Las personas, en su mayoría, son condicionadas por su punto de vista o tendencias personales, sin ver a las personas y cosas como realmente “son”, sino como aparecen a través de los anteojos de las tradiciones reverenciadas, de la educación, del deseo personal o de los recuerdos preciosos. Ahora, Saturno revelará el grado del propio condicionamiento, del propio temor al cambio o a experimentar las transformaciones dinámicas continuamente necesarias en un vida de las relaciones humanas. Si uno rehúsa cambiar, entonces también rehúsa la posibilidad de participación significativa con los demás en la vida de la sociedad. La personalidad individual y la finalidad del destino no es menester que cambien, pero la propia relación con el mundo deberá cambiar continuamente. Las necesidades de uno y la de los socios deberán ensamblarse armónicamente para que estas relaciones mutuas se ajusten constantemente a las exigencias del grupo, el comercio o la sociedad, dentro de cuya estructura estas relaciones tienen su significado. Lo que ahora deberá dominar la consciencia es el esfuerzo de establecer una participación significativa en la vida de la sociedad, no sólo como yo individual sino también como socio creativo de los demás. Esta participación se concretará, si todo marcha bien, cuando Saturno alcance el Medio Cielo.

En términos de las relaciones más íntimas a las que se refiere la Casa 7, el tránsito de Saturno enfatiza aquí la necesidad de asumir tales relaciones sobre una base de igualdad, objetivamente y con los ojos abiertos. Cualquier asociación que se basa en la proyección psicológica de una imagen sobre la otra persona se basa realmente en el amor a sí mismo, y revelará su inadecuación o la necesidad de transformación personal si ha de durar. Una relación en la Casa 7 deberá servir alguna finalidad “como relación”. Deberá existir en lo interior alguna estructura más vasta, sea ella racial, social, cultural o espiritual. Cuando Saturno transita la Casa 7, el individuo puede descubrir la función, la finalidad vital o en el grupo con el que antes se identificó es ahora ajeno a su naturaleza más profunda o a la nueva faceta de su destino revelada desde que Saturno cruzó el Ascendente, Si éste es el caso, entonces el tránsito ayudará a que uno encuentre su verdadera función en la sociedad. Tal vez sean menester experiencias de frustración u hostilidad, o hasta una crisis de separación como el divorcio para que induzcan a uno este descubrimiento del yo. Puede parecer un sendero rocoso a través de un paisaje de vacío y aislamiento, pero tales experiencias deberán aceptarse objetivamente como necesarias para la meta final del autoconocimiento. Es a través de los resultados de sus relaciones que uno deberá evidenciar, ante sí y el mundo, la validez de la función que decidió cumplir. La colaboración deberá ser la nota clave de este tránsito. Habiendo emergido de un periodo de catorce años durante el cual los problemas personales se relacionaban con el propio desarrollo personal, uno intentará controlar al mundo que le rodea como lo hiciera durante los últimos catorce años. Esta actitud no funcionará ahora. Sin embargo, si dominó las más arduas exigencias del trabajo y del servicio durante el tránsito en la Casa 6, entonces la lección de colaboración debería ser más sencilla. En todo caso, un individuo podrá controlar ahora las circunstancias tan sólo colaborando con ellas, de nada servirá tratar de oponer la propia fuerza y el propio ego contra el mundo. A menudo el tránsito de Saturno en Casa 7 produce una visión del mundo como si éste fuera triste, frío y hostil, erizado de enemistad por todos los lados. Esto le pone a uno inmediatamente a la defensiva, animándolo para que golpee primero para protegerse, o para que ataque a la vida con un ariete porque está seguro de que el triunfo debe ser arrancado al mundo por la fuerza. Sin embargo, la vida es la más fuerte, de modo que el individuo se hallará abofeteado una vez tras otra. Esto podrá ocurrir cuando un individuo no haya comprendido que deberá adecuar su individualidad a la estructura de la sociedad y colaborar con los demás en procura de progreso y protección mutuos. La ansiedad y el resentimiento provendrán de un temor de que la propia individualidad se sumerja, de que la relación niegue el yo. En la Casa 7 uno debe decidirse a afrontar la vida a mitad de camino, a reconocer los derechos de los demás si desea mantener los propios. Uno deberá salir de sí mismo y volverse más objetivos hacia los demás en el medio ambiente propio. Podrían suscitar problemas matrimoniales porque uno nunca vio al cónyuge como “realmente es”, habiendo estado demasiado preocupado consigo mismo. Los problemas comerciales podrán surgir simplemente porque uno nunca trató, en realidad, de entender las necesidades de las otras personas o de adaptar lo que tiene que ofrecer al bien común. La lección que hay que aprender es que en el mundo de la relación nada puede permanecer estático. En esta esfera, los problemas surgen, en su mayoría, en una tendencia a cristalizar la propio actitud hacia los demás o hacia el mundo en general en términos de aceptadas normas de conducta, títulos oficiales y contratos tradicionales. Uno deberá aprender ahora a encontrarse con los demás con una libertad interior que permita una transformación creadora.

Saturno en la Casa 8: Este periodo puede subrayar algunas o todas las dimensiones siguientes de la vida: financiera, sexual-emocional, psicológica o espiritual. Puesto que la Casa 8 está asociada con Plutón y Escorpio, este periodo es especialmente importante como una época de transformación de muchas viejas pautas de vida y -dejando pasar algún deseo intenso o apego- de experimentar un género de renacimiento una vez que se haya completado esta fase. La necesidad de disciplinar nuestros apegos emocionales habitualmente es aclarada por las circunstancias que nos obligan a enfrentar ciertos hechos a través de la presión de la frustración o porque nos damos cuenta de que, dentro de nosotros mismos, están las ramificaciones últimas de nuestros deseos y cómo hemos estado usando todas las formas de poder: financiera, sexual, emocional, oculta y espiritual. Muchas personas experimentan este periodo como una época de profundo sufrimiento, cuya causa es difícil de señalar. Algunas personas incluso describen esto como si sintieran que estaban atravesando un infierno o un purgatorio, en el que sus deseos y apegos se depuran y despiertan su consciencia a las energías más profundas de la vida. En suma, es una época en la que hay que afrontar lo fundamental de la vida, las experiencias esenciales de la vida del alma, del más allá, y de la muerte misma durante este periodo. Es una época para afrontar el hecho inexorable de la muerte más realistamente, y la consciencia de la inevitabilidad de la muerte acucia a menudo a las personas a poner su energía en organizar sus haciendas, inversiones conjuntas y testamentos. Otros factores financieros mayores son también frecuentes en esta época, pero el factor común es que el individuo procura protegerse y, a menudo, establecer algún género de "seguridad del alma" en el nivel más profundo posible. Es también un periodo para comprender la importancia de nuestra vida sexual y de las implicancias de cómo hemos estado encauzando las energías sexuales. En algunos casos, es un periodo de frustración sexual que parece ocurrirle a la persona, obligándola asi a ser más dueña de si misma y más disciplinada. En otros casos, la persona actuará conscientemente para cortar ciertos desbordes o actividades sexuales que anteriormente fueron compromisos mayores, comprendiendo el valor de retener la fuerza sexual dentro de si misma a menos que se la use con una finalidad curativa y constructiva. Es también una época en la que muchísimas personas se dedican muy de lleno a estudios ocultistas, prácticas espirituales o varias clases de investigación. Me parece que una de las claves de este periodo puede referirse de comprender que la Casa 8 es la Casa 12 desde de la Casa 9; en otras palabras, el Tránsito de Saturno por esta Casa trae a la superficie los resultados de nuestros intentos de vivir nuestros ideales y creencias. Luego, esto se manifiesta como nuestra experiencia de transformación -jubilosamente o través del sufrimiento necesario para volver a definir más nuestros ideales de vida.

Ahora uno deberá concentrar su atención en los frutos de todas sus relaciones, con los otros individuos y con el mundo exterior. La calidad de esos frutos dependerá de la propia capacidad para relacionarse significativamente y como individuo con los íntimos, los socios comerciales, los grupos sociales y el trabajo en el mundo. También dependerá del grado de la propia conformidad a pautas establecidas en las actitudes y actividades sociales. Habiéndose relacionado con una comprensión presumiblemente nueva de la finalidad vital y la identidad individual de uno (desde que Saturno cruzó en Ascendente), lo que ahora es puesto a prueba es el modo concreto en que uno actuará para realizar su finalidad a través de sus relaciones. El individuo deberá concentrar su atención en la elaboración práctica de sus ideales de relación, amor y felicidad conyugal, lo mismo que sobre sus planes en procura de beneficios comerciales. Ahora, los planes e ideales deberán convertirse en realidades sociales a través del esfuerzo constante y, tal vez, de actividad prolongada y repetida. El orden socio-cultural, con sus particulares reglas y costumbres, impondrá inevitablemente modificaciones a los ideales y planes de uno. El problema es cómo reaccionará uno ante esta estructura externa. ¿Se conformará cabalmente a sus dictados, o se empeñará en desafiar la convención por la convención misma? Entre esta alternativa existe un sendero de compromiso. Cuando uno experimenta ahora, mientras procura seguir siendo fiel a sí mismo, al tiempo que se relaciona de manera creativa y libre con los demás, revelará el grado de madurez personal que alcanzó, lo mismo que la calidad de su sentido de la relación. En disputa está aquí el “uso” que el nativo dará a su sentido de la identidad individual, de modo que sus relaciones produzcan valor y riqueza. Ya no es cuestión de que use sus recursos físicos, materiales y psicológicos para hacer de su individualidad una realidad concreta, sino más bien de orientar lo que él mismo estableciera (en la Casa 4) en procura de la participación más completa y armónica en alguna actividad de la totalidad mayor. Lo que ahora importa es la calidad de aquellas experiencias compartidas, pues es la participación misma la que crea la consciencia social. Aunque uno tenga detrás de sus relaciones una finalidad firme con referencia a la totalidad social, deberá mantenerlas dinámicas y creativas, ajustándolas constantemente a las necesidades del momento. Una relación dinámica deberá satisfacer continuamente las exigencias siempre cambiantes del crecimiento de cada individuo participante, lo mismo que las exigencias de la sociedad. En Casa 8, tal relación desafía ahora las separatistas tendencias del ego. El proceso de participación compartida en un organismo social exige ahora que deba “morir” mucho de lo que pertenece a la vida personal. Deberá renunciarse a mucho, incluyendo a menudo los medios externos en los que uno se apoyó para afianzar la seguridad personal. La “participación compartida” exigirá ahora una profunda modificación de la propia “soberanía” individual largamente acariciada. Tal vez el sujeto tenga que transformar el concepto “maestro”, cambiar su noción de propiedad en aptitud directiva, y comprender que desarrolló su individualidad a fin de participar en algún organismo más vasto del ser. Ahora, uno podrá “crear” a través de sus relaciones.

Durante este tránsito de Saturno en Casa 8, pueden ocurrir problemas relacionados con la seguridad material de la sociedad, finanzas y comercio. La persona quizá tenga que afrontar en estas esferas mucha reorganización necesaria y, de hecho, en todo lo concerniente a las relaciones íntimas, sociedades maritales o comerciales, padres u otros parientes que contribuyan a un fondo doméstico común, clientes cuyo dinero maneja, o el público. También pueden suscitarse problemas en relación con dinero u objetos que llegaron al nativo sin que los ganara. Esto incluye herencias, dividendos, pagos de deudas, premios y regalos. Los problemas de seguridad pueden surgir también en esta época a personas que se jubilaron, especialmente si dependen de una pensión o ingreso por inversión. En esta época, el primer paso para liberarse de preocupaciones financieras es establecer una base económica estable. Esto puede acarrear refinanciaciones y recomienzos si las deudas se amontonaron, o sencillamente la reorganización del propio negocio o presupuesto doméstico junto con planes más conservadores si las cuentas superan a los ingresos o si uno necesita descontar capital. No se debe temer aceptar ofrecimientos de sociedad o cooperación, y utilizar de toda manera las experiencias y oportunidades de sociedad que se abran durante el tránsito de Saturno en la Casa 7. Si uno aprendió a ver el mundo y su relación con él en una apropiada perspectiva de colaboración, no debería experimentar ahora graves problemas. Sin embargo, para estar del lado seguro, uno debería hacer que las precauciones contra la necesidad futura sean parte de su programa actual. Desplazándose por cauces familiares bien ensayados, uno debería volverse más conservador en sus propuestas comerciales. Saturno conserva a la par que constriñe.

Saturno en la Casa 9: El Tránsito de Saturno en la Casa 9 es primordialmente un periodo de asimilación de las experiencias de muchos años y de relacionarlas con algún ideal significativo, alguna filosofía, o algún régimen de automejoramiento. Es común que, en esta época, la gente se embarque en un viaje más bien estructurado en procura de ganar una mayor amplitud de conocimiento, ya sea a través de un viaje físico real, de una instrucción académica, de la asistencias a conferencias o servicios eclesiásticos, o solamente a través de estudio individual concentrado. He visto casos en que la persona combinaba realmente más de una de esas posibilidades, por ejemplo, yendo a la escuela en un país extranjero. Básicamente, ésta es época de investigar y definir nuestras creencias últimas, ya sea que esas inclinaciones nos lleven a una filosofía, a una religión, a estudios metafísicos o a teorias legales o sociales. Nuestras creencias necesitan definirse durante esta época porque, de aquí en adelante, servirán como ideales que guíen nuestra vida e iluminen nuestra dirección personal. En suma, ésta es época en la que la mayoría tiene un fuerte impulso hacia el automejoramiento. Para algunos, esto significa que deben alinear sus vidas con un ideal superior. Para otros, significa que sienten la necesidad de viajar por el mundo o estudiar diversas materias a fin de lograr una perspectiva más vasta en sus vidas. Y aun para otros, particularmente los que tienden a aceptar nociones socialmente definidas de lo que significa mejorar personalmente, es una época en la que empiezan o al menos se comprometen más profundamente en un programa académico de instrucción. Es un periodo excelente para la aplicación seria de nuestras energías mentales, y es comúnmente una época en la que nuestras ambiciones relacionadas con el influir sobre los demás a través de la enseñanza, las conferencias o las publicaciones se consolidan de algún modo definido. Debe también notarse que la Casa 9 es la Casa 12 desde la Casa 10; de ahí que representa los resultados de cómo trabajamos para ganar lo que ambicionamos, manifestándose como desasosiego e insatisfacción, o simplemente dándonos cuenta de que necesitamos trabajar ahora más arduamente en la expresión del conocimiento que obtuvimos con logros pasados o actividades vocacionales. Este periodo de Tránsito es también una preparación para la fase de la Casa 10 en el sentido de que las ambiciones que procuremos concretar dependerán entonces mucho de los ideales con los que actualmente estamos comprometidos.

Aquí deberá nacer el entendimiento. Cualquiera sea el resultado, provendrá de los propios esfuerzos para afrontar las implicaciones; los nuevos panoramas y los desafíos de la vida de relación deberán entenderse ahora. Durante el tránsito en la Casa 8, lo que pareció importante fue el monto de la ganancia o la pérdida, del goce o del dolor, experimentados en las relaciones. En el periodo de la Casa 9, surge la pregunta de “cómo” y “por qué” estas relaciones condujeron al género de resultados que uno experimentó. También, uno deberá tratar de entender la finalidad y el valor de estos resultados, en términos de su destino cabal y también en relación con la sociedad. La Casa 9 se ocupa de los hechos y lecciones de la experiencia que derivan del esfuerzo por entender y llegar a un acuerdo con los panoramas incesantemente expandentes de la asociación y el comercio humanos. Se refiere a la filosofía, la mente abstracta y el derecho, y también se relaciona con largos viajes, asuntos y contratos del exterior, diplomacia y educación superior. Además es el campo de la religión y de las experiencias y sueños místicos o proféticos. Según la naturaleza de los frutos de la Casa 8 de las propias relaciones y participación en la sociedad, uno estará ahora envuelto en una o más actividades simbolizadas por la Casa 9. Si uno tuvo problemas con relaciones o contratos, tal vez ahora esté envuelto en demandas legales. Si se frustró reiteradamente con presiones conyugales, familiares o sociales, tal vez trata de compensar esto mediante un estudio religioso o filosófico. La psicología, la filosofía, la religión y el estudio del derecho y las costumbres son los medios para llegar a conocer y comprender al afrontar problemas de colaboración o amor. También le permiten a uno entender el lugar que podrá ocupar en el mundo y cómo puede orientarse más conscientemente hacia la actividad en la sociedad. A uno le ayudan a saber cómo y dónde sus diversas relaciones encajan en la pauta más vasta del mundo actual, y cómo, con sus asociados, uno podrá sacar beneficio de las tendencias sociales corrientes. En todo caso, esta es la época para entender cómo utilizar inteligentemente las tremendas energías generadas por la colaboración y la producción humanas, ya sea en el comercio o en el reino de la cultura. El individuo crecerá en madurez al punto de que quiera asimilar lo infamiliar o distante, incluir lo que al principio parece ajeno, perturbador o aparentemente inutilizable. Esto puede llevar a una comprensión mayor, a un amor mayor, y eventualmente permitir que la persona cumpla el destino mayor que le aguarda en el venidero tránsito del Medio Cielo.

Saturno en la Casa 10: El cruce de Saturno por el Medio Cielo y la entrada en la Casa 10 pondrá habitualmente en primer plano un serio interés respecto de nuestras ambiciones, nuestras esperanzas de lograr algo en nuestra carrera, nuestro papel en la sociedad y la cantidad de autoridad que tenemos, y la especifica estructura laboral a través de la cual tratamos de alcanzar nuestras metas. En ocasiones, puede sentirselo como un periodo de frustración en estos ámbitos de la vida o como una época de ansiedad en la que estamos agobiados por deberes desagradables, pero esto ocurre primordialmente cuando la carrera o la estructura vocacional la hemos construido demasiado opresiva o no lo bastante realista como para que se adapte a nuestra verdadera naturaleza. En contra de lo que algunas tradiciones astrológicas nos inducirían a creer, esta fase no indica necesariamente que éste sea el  tiempo para trabajar extraordinaria y arduamente en definir el alcance y el significado de nuestras ambiciones. De hecho, algunas personas experimentan una culminación muy positiva de sus metas profesionales en esta época, con reconocimiento y satisfacción considerables. Sin embargo, esto no parece ocurrir con tan grande regularidad como las teorías de Grant Lewi aparentemente lo predicen, aunque sea común. También es una época de ganar una perspectiva desapegada sobre lo que realmente hemos logrado, a diferencia de nuestra reputación (lo cual es a menudo inexacto) o de lo que nos gustaría pensar que hemos realizado. Si vemos a la Casa 10 como la Casa 12 desde de la Casa 11, podremos deducir más que esta fase muestre los resultados (Casa 12) de nuestras asociaciones, objetivos y sentido de la finalidad individual (Casa 11). Si nuestra carrera o estructura vocacional parece frustrante durante esta época, esto surge a menudo del hecho de que no hemos incorporado en ella bastante nuestras metas personales verdaderas y nuestros ideales socialmente valiosos. Pero podemos empezar a hacerlo cuando Saturno entre en la Casa 11.

Aquí, la persona llega al momento culminante del ciclo de Saturno, cuando todo aquello por lo que se empeño desde que Saturno cruzó el Ascendente (y especialmente desde el tránsito del Descendente) será juzgado en términos de su valor social. La persona se enterará ahora de lo que el mundo piensa de ella y los valores que ella presenta. El individuo empieza a evidenciar su valor cuando Saturno cruza el Descendente. Aprende a ajustar su actividad de acuerdo con las actividades de los demás, añadiendo algo propio en el esfuerzo, y en devolución, recibiendo algo nuevo de ellos. Durante los tránsitos de las Casas 8 y 9, uno se interesa más profundamente por formas comunes de participación compartida. Aprende de los precedentes o los rechaza, estudia leyes y costumbres que regulan el trato social, y tal vez expande su comprensión de la gente, las culturas y la religión a través de estudio o viaje. Ahora, la persona deberá evidenciarse y evidenciar el valor de sus acciones ocupando una posición pública o profesional. Enfrentado por esta “prueba de posición” uno deberá demostrar su capacidad para asumir las responsabilidades de su influencia y autoridad personales o profesionales. Bajo las mejores circunstancias, la posición en la sociedad alcanzada en la época de este tránsito debe ser la prueba y la consagración de lo que uno logró como individuo. Lo importante es la “manera” de cumplir las tareas de uno, más que la naturaleza de las tareas mismas. La actitud hacia el propio trabajo y el modo en que se cumpla determinarán el verdadero “status” individual de uno, tanto social como espiritual. No debe olvidarse que la manera en que uno participe en el trabajo del mundo es primero condicionada por su primera vida hogareña, por cuantos complejos o temores pueda haber desarrollado, entonces, y lo que es más importante: por su capacidad revelada de alcanzar la madurez personal. Debido a esto, el propio triunfo o fracaso actual en alcanzar una posición de relativo poder y prestigio sociales se conecta profundamente con el carácter de su relación con los padres. Ahora el individuo da a la sociedad cuanto logró construir dentro de sí por los dones ancestrales y raciales que sus padres le legaron.

Este tránsito marcará una prueba de fortaleza de la propia posición pública. En cuestiones de prestigio, autoridad o profesión, uno verá durante este tiempo sus máximos triunfos, o derrotas. No importa donde uno esté en la escala social, su posición en la esfera profesional, en asuntos que se ocupan de superiores o público, o en el ámbito de la cultura, estará ahora muy a la vista. Saturno transitando la Casa 10 es un tiempo de cosecha. Uno recoge los frutos de su empeño en trabajos, proyectos o relaciones que se iniciaran cuando Saturno transitaba la Casa 7. La naturaleza de esta cosecha dependerá de cuanto se extrajera de las propias oportunidades y de la cantidad de esfuerzo honrado que esa persona ejerció para alcanzar sus ambiciones. Sin embargo, este tránsito en Casa 10 es probable que también se acompañe de alguna forma de restricción, en el propio tiempo (debido a otras responsabilidades) o en el ámbito profesional, autoridad o ingreso, si la tendencia fue negativa. Sea lo que fuere lo que suceda, lo importante será ahora la actitud del individuo para con los acontecimientos y su voluntad de ajustarse a las circunstancias. En esta época, lo prudente sería esforzarse en procura de seguridad y consolidar la propia posición, más que procurar otra expansión siguiendo lineamientos establecidos.

Saturno en la Casa 11: El significado de la Casa 11 se aclara raras veces en la mayoría de los textos astrológicos, y las palabras claves que se dan para la Casa 11 son a menudo vagas y confusas. Me parece que, más que todo lo demás, esta Casa simboliza nuestro sentido de la finalidad individual, o sea, cómo vemos nuestra función en la sociedad y cómo queremos desarrollarnos en el futuro en un nivel personal. Esta Casa es probablemente la que esta más orientada hacia el futuro de todas las Casas, y la persona con el Sol u otros planetas importantes en esta Casa tienden a estar particularmente armonizadas con el futuro, tanto en el sentido de lo que ellas quieren llegar a ser como en el sentido de cómo la sociedad se desarrolla y adonde eso conducirá. De ahí que el Tránsito de Saturno por esta Casa indique una época en la que comprendemos lo que hemos hecho, lo que no hemos hecho, y de que deberíamos hacer en el futuro, especialmente en relación con los demás y con la sociedad en conjunto. Es época de averiguar qué debemos dar a los demás ahora que nos hemos establecido en alguna posición dentro de la sociedad (fase de la Casa 10). Es época en la que es importante pensar en nuestros objetivos personales, lo que queremos ser y llegar a ser y qué papel creemos conformar para representarlo en la comunidad de nuestros congéneres los seres humanos. Es un periodo en la que hemos de definir nuestras esperanzas y deseos íntimos, en el sentido de finalidad para nosotros mismos en relación con  las necesidades de nuestros semejantes. Por tanto, es un periodo para asumir más responsabilidad en cuanto al modo con que nos relacionamos con los demás, y este interés acrecentado conduce a una actitud más sobria respecto no sólo de las amistades individuales y las alianzas sino también respecto de nuestros compromisos con grandes grupos de personas. En algunos casos, tal vez necesitemos cortar con diversas amistades o asociaciones grupales; pero en otros casos, tal vez descubramos que tenemos el impulso de asumir más responsabilidad con el modo de tratarlos. 

Los resultados de la influencia pública lograda desde que Saturno cruzó el Medio Cielo enfrentarán al individuo durante el periodo de la Casa 11. Habiendo luchado temprana y quizá persistentemente durante muchos años para alcanzar algo en el mundo, ahora uno debería tener lo que juzgó que quería. El problema del tránsito en la Casa 11 es qué hacer con el triunfo o con la situación externa concreta con el que el individuo se encuentre ahora. Ya sea que las metas hayan sido triviales o de verdadera significación social, uno ha tenido que participar en las actividades de la sociedad. Ahora se enfrenta con resultados positivos o negativos. Todo lo que ahora importa es el “uso” que uno haga de su triunfo o su fracaso. El triunfo deberá “usárselo” con imaginación, consciencia y finalidad. El fracaso debe afrontarse con valentía y buscarse sus causas para que las lecciones que de él se aprenden sean el trampolín de una nueva realización en el futuro. Este es el único modo de evitar caer pasivamente en alguna forma de servidumbre social. Cualquiera sean ahora los resultados, su causa se hallará en el modo en que uno buscó el triunfo, en los métodos utilizados y en el espíritu que estaba detrás de ellos. La búsqueda del triunfo es no sólo un esfuerzo dirigido hacia el exterior; es también el intento de dar significado y valor al propio ego. El sentido de quién o qué es uno está evidentemente vinculado con el conocimiento del lugar que uno ocupa en su sociedad. El modo en el que un individuo afronta la prueba en la Casa 11 dependerá de si su ego experimentó el triunfo, entonces querrá naturalmente disfrutar los frutos de este triunfo, mostrarlos a sus amigos y a las personas con las que está relacionado profesionalmente qué tipo excelente es. Tal vez quiera disfrutar con ellos los beneficios de su negocio y la riqueza que le llegó a través de las sociedades establecidas durante el tránsito en Casa 8.

Por otro lado, si experimentó el fracaso, entonces la tendencia será a protestar, a mostrar resentimiento y tratar de vengarse en los que considera responsables de su fracaso. Ahora, puede hacer un esfuerzo para transformar las condiciones que produjeron este fracaso o pérdida de prestigio del ego. Sin embargo, si el ego no es bastante fuerte para reaccionar positivamente respecto de su fracaso, entonces puede haber manifestaciones negativas o inclusive violentas durante el tránsito de Saturno en la Casa 11. Cuando uno afronta al mundo exterior de manera demasiado egocéntrica o con descontento fanático, entonces el tránsito de Saturno podrá aportar sentimientos de aislamiento social y ausencias de amistades. Uno se vuelve amargado, abatido y lleno de sentimientos de “¿de qué sirve?”. Hay que pagar un precio por los gestos abiertamente desconsiderados para con la sociedad. Las pruebas máximas del hombre se encuentran en las Casas Sucedentes. En las Casas Angulares, el individuo llega a experimentarse y experimentar su status privado y público, y a los demás individuos; sin embargo, en las Casas Sucedentes el individuo deberá decidir “cómo” usar estas experiencias y energías puestas a disposición. El modo en que lleve a cabo estas decisiones es lo que prueba y evidencia su verdadero valor individual. La Casa 11 es la última de las pruebas de la Casa Sucedente; el individuo fuerte deberá osar desafiar el pasado, el status quo en sí mismo y en la sociedad. Rehusando conformarse con pautas decadentes de conducta social y con la fe y la sabiduría necesarias para estar solo, uno podrá convertirse en canal de “divino descontento” creador. La persona promedio considera muy deseable el alcanzar elevada posición lo mejor que se pueda y gozar de sus frutos. Saturno introduce en esta visón un sentimiento de vacío y descontento, haciendo comprender que el ciclo no terminó todavía y que no se concretaron muchas cosas que quiso hacer al comienzo del ciclo (Saturno en Casa 1). El tránsito en la Casa 11 debe hacer que uno tome consciencia de todo lo que falta realizar en la Casa 10 para que uno pueda orientar su atención hacia alguna nueva aventura del espíritu. Al individuo se le pide que desarrolle una nueva visión, nuevos ideales y planes concretos de mejoramiento, y que trabaje en pos de ellos. No debe esperarse un pronto reconocimiento de estos esfuerzos, puesto que se está en las fases finales del ciclo de Saturno y todo lo que fue antes pesa gravosamente sobre uno. Lo que es necesario, sobre todo, es el intento de librarse de la pauta social a la que uno se adecuó tan largo tiempo. Luego, cuando Saturno regrese al Ascendente en un lapso de pocos años, el individuo estará listo para quedar en libertad y partir en nueva dirección.

Saturno en la Casa 12: La fase de la Casa 12 de Saturno es un periodo en el que nos encontramos con los resultados de todos los pensamientos, acciones, deseos y actividades a los que nos dedicamos durante el último ciclo de Saturno a través de las otras Casas. El modo con que hemos estado expresándonos en el mundo (Casa 1) durante algún tiempo nos llevó ahora inevitablemente a confrontar este género particular de karma. Es el término de un viejo ciclo; de ahí que, a menudo, experimentamos descontento, confusión, desorientación y un sentimiento de confinamiento emocional-mental cuando las viejas estructuras de vida empiezan a derrumbarse. En otras palabras, las ambiciones, valores, prioridades, actividades y creencias que otrora dieron significado y dirección a nuestra vida empiezan a disolverse cuando Saturno entra en esta Casa; y los sentimientos prevalecientes de estar separados o perdidos son habitualmente más fuertes durante el primer año, aproximadamente, de esta fase, hasta que hemos consolidado nuevos valores y actitudes nuevas y más depuradas hacia la vida misma. Por tanto, es una época para definir nuestros ideales y nuestra orientación espiritual última, y muchas personas se pasan este periodo experimentando con varios nuevos enfoques de vida después de haber dejado caer los viejos apegos que ahora demostraron estar enteramente vacíos y sin vida. En suma, es un periodo de trabajo en la clarificación de aquellas dimensiones de vida trascendentes y sutiles que, aunque sean muy difíciles de expresar con palabras, constituyen la fuente recóndita de fuerza que nos ayuda a continuar nuestras luchas por crecer en medio de los combates y obstáculos de la vida. La Casa 12 fue llamada la Casa del aislamiento, y alguna clase de aislamiento físico es bastante común durante esta época. Pero lo que es mucho más común es que la persona, al menos durante la primera mitad de este periodo, se siente como en una prisión emocional, aislada del mundo exterior que parece distante e irreal. 

Es una época en la que debemos volvernos hacia dentro, a fin de llegar a fuentes interiores de fuerza emocional y espiritual; y a menudo, parece que, si no decidimos conscientemente, en esta época, ir hacia el interior, surgen circunstancias que nos obligan a experimentar alguna forma de aislamiento personal que no nos dejará optar y únicamente nos permitirá reflexionar sobre nuestras vidas desde de una perspectiva desapegada. Pero, en la mayoría de los casos, la persona anhela aislamiento y de un medio de retirarse de las preocupaciones del mundo exterior, ya sea que esto tome la forma de correr a un monasterio o de meramente retirarse de muchas asociaciones y actividades mundanas que solían ser significativas. Es una época excelente para el estudio de temas espirituales, místicos u ocultistas, y muchas personas se sienten también particularmente atraídas hacia la expresión musical, poética o visionaria durante esta época, puesto que sienten que no pueden expresarse en términos lógicos o racionalistas sino sólo a través de imágenes, vibraciones e intuiciones. Hay también, a menudo, una atracción hacia las actividades humanitarias y labores de servicio como medio de hallar valor en la propia vida. Los problemas de salud no son raros en esta época, y habitualmente son dolencias psicosomáticas, difíciles de diagnosticar, que sólo la terapia psicológica-espiritual afectará. Nuestra energía física en esta época es a menudo baja, debido al agotamiento emocional de experimentar la cabal disolución de toda la estructura de nuestra vieja personalidad. En esta fase, lo viejo se disuelve para dar cabida al nacimiento de la nueva orientación de vida y de la nueva estructura de vida. Sin embargo, lo que tanto desorienta hacia este periodo es que se trata de un periodo de espera, de ensoñación y de exploración interior durante el cual el individuo no tienes fronteras firmes ni anclas sólidas a las que aferrarse. Aguardamos y nos preparamos para el nacimiento de la nueva estructura, pero eso ni siquiera empezará a construirse hasta que Saturno haya cruzado el Ascendente y entre en la Casa 1. Pero si podemos ganar fuerza interior de nuestro conocimiento de que se está creando una "personalidad" enteramente nueva, liberada de muchos obstáculos inútiles, entonces -cuando Saturno se desplaza por la Casa 12 y se acerca al Ascendente- podremos estar cada vez más alegres, cada vez más felices.

Es esta etapa última del ciclo uno puede consolidar sus triunfos pasados en una semilla que conduzca a un nuevo ciclo de crecimiento en madurez, o afrontar los resultados acumulados de su fracaso para alcanzar la madurez posible durante el ciclo de cierre. En realidad, el triunfo y el fracaso son, en esta época, confrontaciones inevitables, puesto que ninguna vida es todo triunfo o todo fracaso. Sin embargo, estas confrontaciones son habitualmente en un nivel psicológico en forma de recuerdos conscientes o inconscientes, dando alguna esperanza para el futuro, mientras que otras toman la forma de frustraciones, temores, o la negación de la vida misma. Retornan para obsesionarnos todas las cosas malas que hicimos en el pasado y las cosas buenas que no hicimos. Lo que ahora es importante es la valentía para enfrentar a esta entidad compuesta constituida por el propio pasado, “entenderla” y emerger libre de su influencia opresora para la época en que Saturno alcance el Ascendente. Mucho depende de las experiencias de la Casa 11 que el individuo acabó de vivir, pues ahora afronta los resultados de su conformidad pasiva a la pauta social o su rebelión contra ella. O influirán en él las tendencias sociales que siguiera ciegamente, le guste esto o no, o la sociedad tratará de castigarle por su conducta “antisocial”. Si la sociedad rechaza sus esfuerzos para producir algún nuevo propósito, tal vez decida soportar esto con valor. Esta es la época de dar alguna dirección nueva e individual al condicionamiento pasado, ambiental o hereditario. Uno deberá usar el pasado y sintetizarlo en algún mensaje revelador que dé significado creador al ciclo final de actividad. Esta es la época de cuestionar el valor de la propia vida, y de todo lo que hizo, sintió y pensó. Una vez que esté claro esto, la persona puede entonces decidir qué “nuevo” valor podrá ofrecer al mundo en el venidero ciclo de Saturno, En un nivel más mundano, uno afronta los resultados de sus fracasos o frustraciones sociales y profesionales, lo mismo que de sus triunfos y riqueza. Las recompensas sociales por servicios o trabajos pasados –grados académicos, premios, “provechosos cargos” políticos y honores sociales- todos pueden llegar cuando Saturno transite la Casa 12. Sin embargo, lo que es más importante, aquí uno afronta los resultados menos evidentes de los métodos que utilizó para lograr la realización en la Casa 10. Ahora se le recordará al individuo que ciertos géneros de triunfo originan enemistad y resentimiento o pueden haber causado sufrimiento a los demás. Aquí tomará consciencia tanto de los resultados negativos como positivos de sus triunfos.

La confrontación con obstáculos nacidos de los propios actos pasados es siempre más fuerte cuando uno trata de efectuar un nuevo comienzo. Aparece toda clase de fantasmas y miedos que inhiben al individuo de dar el nuevo paso hacia adelante. Esta es la crisis de la Casa 12. Las batallas reales de la vida se libran y se deciden “dentro” de uno mismo. En esto el individuo está completamente solo, sin que nadie le estorbe ni le juzgue; sólo deberá responder ante sí mismo. Todo lo que llegó a hacer que el carácter sea lo que es, podrá hallarse en la Casa 12, como la valentía y temor, fe y desconfianza, conocimiento de sí mismo y autoengaño, autoayuda y autodestrucción, autointerés y autodepredación, aptitudes creadoras y fobias, todo esto está almacenado en esta Casa, esperando que se solicite su uso en época de necesidad. En esta época, las propias responsabilidades y problemas son de naturaleza muy personal, tal vez casi invisible para los demás. Le llega poca o ninguna ayuda de fuentes externas, y puede avanzar poco hacia metas mundanas. Si reduce sus objetivos a cosas que se miden por la satisfacción personal que puedan dar, entonces podrá realizar milagros en el modo de llegar a ser una persona más grande y más capaz. Sin embargo, si persiste en luchar contra la corriente, empeñándose aún en procura de reconocimiento público y haciendo esfuerzos sólo donde cree que aportarán recompensas materiales, se desplaza hacia molestias en forma de frustración, mala salud y pérdida de la autoestima. La primera línea de defensa debe ser un honrado autoanálisis. Uno debe observarse críticamente y decidir luego dónde y cómo podrá mejorar lo que ve. El estudio de toda índole ayudará, y lo que se estudie no importa mucho. Puede estudiarse para mejorarse profesional, artística o espiritualmente, para desarrollar un talento latente aunque sólo sea para divertirse. El beneficio verdadero proviene de demostrarse que la cosa podrá hacerse. Deberá evitarse la tendencia a detenerse “contra” uno mismo. Si hay miedo y desconfianza, éstos serán productos de la propia carencia, por parte del individuo, de seguridad en uno mismo, y ninguna coartada cambiará el hecho. La desconfianza respecto de los demás podrá inducir la pérdida de amigos, pérdidas comerciales, o robos reales. Los errores imaginarios y el temor al engaño pueden hacer nacer estas cosas; la autoconmiseración podrá causar más responsabilidad y que el trabajo se amontone ante la propia puerta; y en último término, pero no de menor importancia, todos los pensamientos y sentimientos malsanos pueden aportar mala salud real. En consecuencia, a esta Casa se la puede llamar el vaciadero de la experiencia. La función de esta fase del ciclo de Saturno es extirpar las equivocadas ideas del Yo y fortalecer las correctas antes de que empiece el nuevo ciclo.


                                
                     Om Tat Sat