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Astropsicología Holística

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Los Tránsitos de Urano en relación con los planetas personales

Urano-Sol: En sí mismo, el Trígono o Sextil de Urano con el Sol no se suele sentir como un tránsito especialmente poderoso. Pese a ello, señala un momento en que estamos de acuerdo con nuestra propia necesidad interior de desarrollarnos y expandirnos de forma distinta a la habitual. Hay una parte de nosotros que se siente dispuesta a abrirse, a explorar la vida y experimentar con ella, y para responder a este impulso podemos sacar partido de los tránsitos armoniosos de Urano en relación con el Sol. Las oportunidades de cambiar podrían presentarse por intermedio de personas conocidas, de un trabajo nuevo o de una nueva orientación de nuestros estudios. La Casa por donde transita Urano, la Casa donde está el Sol y la Casa que tiene Leo en la cúspide o interceptado son los ámbitos en los cuales es posible la expansión. Como sucede con cualquier tránsito de Urano-Sol, es probable que alguna de las estructuras de nuestra vida tenga que desaparecer para hacer lugar a cosas nuevas. La perturbación que esto acarrea depende en gran medida de la forma en que estaba aspectado nuestro Sol en el momento del nacimiento. Siempre y cuando el Sol no tenga demasiados aspectos natales provocadores de tensión con Saturno o con los planetas exteriores, el proceso de integrar el cambio en nuestra vida cuando hay tránsitos armoniosos de Urano en relación con el Sol no debería ser demasiado difíciles. Sin embargo, cuando Urano está en Conjunción, Cuadratura u Oposición por tránsito con el Sol, es frecuente que provoque más conmoción. Si somos el tipo de persona que disfruta con la excitación del cambio, estos tránsitos se nos harán más fáciles de manejar. Pero si tememos a lo desconocido o lo no probado -si estamos dispuestos a hacer todo lo posible por mantener una situación establecida incluso si no nos sentimos felices con ella- entonces los tránsitos difíciles de Urano con el Sol no nos harán sentir muy cómodos. Generalmente van acompañados por sentimientos de inquietud. Quizás nos sentimos aburridos o prisioneros de las circunstancias de nuestra vida. tal vez culpemos a otras personas de nuestra insatisfacción: "Si mi marido (o mi mujer, mi jefe, mis padres...) fuera diferente, entonces yo no me sentiría así". En alguna medida eso es cierto, pero no son necesariamente las personas que nos rodean quienes tienen que cambiar, sino nosotros. Es necesario que prestemos atención a aquella parte de nosotros que está inquieta y se siente insatisfecha, y que hagamos lugar en nuestra vida para que sucedan cosas nuevas. El Sí Mismo Nuclear quiere que en este momento cambiemos, y si nos negamos estas inclinaciones es probable que atraigamos sobre nosotros perturbaciones de origen externo que nos obliguen al cambio. O, por el hecho de estar utilizando tanta energía para refrenar esos aspectos nuestros que necesitan algún cambio, puede ser que terminemos por sentirnos cansados, enfermos o deprimidos. No es que los tránsitos difíciles de Urano-Sol nos exijan la demolición de todas las estructuras que hemos ido levantando en la vida, pero es probable que tengamos que hacer algunos cambios o alteraciones importantes para respetar el crecimiento de lo nuevo que señalan estos tránsitos. Independientemente del sexo, los tránsitos más difíciles de Urano en aspecto con el Sol no seamos las personas más pacíficas que se podría pedir para la convivencia. Estamos excitables, "cargados", impredecibles e inquietos. Queremos deshacernos de aquello por lo que nos sentimos ahogados, y liberarnos de las restricciones de la tradición o de condicionamientos pasados. Estamos "bullentes" de ideas nuevas de nuevas maneras de ver la vida. Si podemos aceptar este aporte de energía y hacer los cambios necesarios de la manera más diplomática posible, estos tránsitos, aunque no sean los más fáciles significarán un paso importante hacía el despliegue de nuestras potencialidades.

Urano-Luna: En tanto que el Sol representa la forma en que expresamos nuestra individualidad y nuestro poder, la Luna se refiere a nuestras emociones y nuestros sentimientos, a la forma en que instintivamente respondemos o reaccionamos ante los demás. Cuando Urano  en tránsito forma un Trígono o un Sextil con la Luna, generalmente se nos hace más fácil tratar con el tipo de cambios que van asociados con él; es decir, nuestros sentimientos pueden encontrarse excitados o acentuados y estemos receptivos para experiencias nuevas de naturaleza emocional. Durante este tiempo, tanto los hombres como las mujeres tienen oportunidad de experimentar dentro de sí una gama más amplia de respuestas emocionales. Para los hombres esto se da con frecuencia mediante el encuentro con una mujer que los despierta en este sentido. En la carta de una mujer, los tránsitos armoniosos de Urano indican un mayor despliegue de su identidad como mujer. De la misma manera, si nos mudamos de casa mientras dura este tránsito, es probable que sea para bien, por más que al principio la mudanza parece una perturbación incómoda. Además el Trígono y el Sextil también puede manifestarse como un avance de signo positivo en la relación con nuestra madre. Durante los tránsitos difíciles de Urano-Luna, algunas madres jóvenes pueden sentirse frustradas por las limitaciones y el encierro que les impone su condición de tales, y quizá se beneficien buscando la manera de expresar otros aspectos de sí mismas. Si Urano forma aspectos difíciles con la Luna tal vez tengamos la vivencia de estados emocionales que nos desgarren o perturben. Si usted es una persona que no llora con facilidad, posiblemente de pronto se encuentra que se desmorona y rompe en llanto al más leve estímulo, también las angustian tanto las emociones que afloran a la superficie que temen que se trate de una crisis nerviosa o piensan que están perdiendo el dominio de sí mismas. Los sentimientos que antes respetaban los diques autoimpuestos ahora irrumpen en la consciencia, haciendo trizas todo el dominio que la persona tenía sobre sí misma. Nos sentimos inquietos y incómodos en los ámbitos de la vida que representan las Casas que están en juego. Es probable que deseemos desembarazarnos de cualquier circunstancia que nos dé la impresión de que nos limita o nos constriñe. Así como es apropiado que examinemos nuestros sentimientos de frustración y de descontento, puede que no siempre sea prudente actuar dejándonos llevar con demasiada rapidez por ellos, especialmente si en el pasado hemos tendido a desbaratar sin más trámites el status quo siempre que nos hemos sentido atrapados o incómodos. Antes de introducir ningún cambio importante, es necesario que nos tomemos el tiempo para examinar nuestro deseo de huir de las estructuras y de las relaciones que existen en nuestra vida, o de destruirlas. Si nuestra evolución está realmente bloqueada por las circunstancias en que nos encontramos, es probable que tengamos que seguir lo que nos dictan nuestros impulsos uranianos y liberarnos.

Urano-Mercurio: Si estamos a la espera de una temporada de calma y serenidad mental, un tránsito de Urano que forma algún aspecto con Mercurio no nos ayudará en absoluto a lograrlo; aun si el tránsito lleva a Urano a hacer un Trígono o un Sextil, nuestro pensamiento tendrá que cambiar. Tendremos la mente más receptiva a las nuevas ideas con que tropecemos. Aprender o estudiar cosas nuevas es dar un buen empleo a estos tránsitos.Las viejas maneras de pensar y los modelos de los pensamientos habituales ceden el paso a actitudes nuevas, y adquirimos la capacidad de ver la vida desde un ángulo diferente. La intuición funciona muy bien y es probable que encontremos soluciones inspiradas a ciertos problemas o dificultades que nos están acosando desde hace tiempo. Las respuestas y decisiones nos brotan inesperadamente en los momentos más insólitos. Cuando Urano forma aspectos armoniosos con Mercurio nos hará bien explorar el pueblo, la cuidad o el país donde vivimos, en este proceso puede que descubramos a personas, lugares, grupos, sociedades y actividades que nos interesen y que nos estimulen mentalmente. Quizás en momentos así nos atraigan los temas uranianos que pueden ir desde la astrología, la metafísica y la ecología hasta la ciencia y la tecnología de los ordenadores. Cuando Urano forma aspectos tensionados igualmente resultan mentalmente estimulantes, pero puede traer más problemas porque podemos estar mentalmente hiperactivos o dispersos; nos sentimos nerviosos e inquietos, incapaces de asentarnos con facilidad en ninguna situación. Si normalmente somos seres plácidos y bien organizados, acostumbrados a tener un ritmo cómodo y constante, los tránsitos difíciles pueden causarnos cierta preocupación. Sin nuestra actitud mental y nuestra estabilidad habituales, nos sentimos como si hubiéramos perdido el control. Tal vez nos ocurran ideas de naturaleza radical o anticonvencional, que bien pueden ser inspiradas y valiosas, pero lo que es necesario examinar, y en ocasiones controlar, es la intensidad con que las sentimos y con que nos empujan a la acción. Será útil encontrar una canalización constructiva para toda esa energía mental exacerbada, algo que nos permite regular el ritmo acelerado de nuestra mente. También un programa sensato de ejercicio físico, deporte o yoga puede liberarnos del exceso de actividad mental y nos ayudará a relajarnos. Cualquier contacto que se dé entre Urano y Mercurio indica un momento en que nuestra actividad mental y nuestro pensamiento son más poderosos de lo que es habitual y pueden ejercer una fuerte influencia tanto sobre nosotros mismos como sobre los demás. Durante este periodo, podemos valernos de nuestros poderes mentales y de nuestra imaginación de manera constructiva, formando imágenes positivas en lugar de negativas. Un antiguo adagio dice que la energía sigue al pensamiento, y es verdad.

Urano-Venus: Cuando Urano en tránsito está en aspecto con Venus natal, provoca cambios o perturbaciones en el dominio del amor, de las relaciones y de la creatividad. Es probable que nuestros valores cambien, es decir, que lo que nos parecía hermoso, atrayente o deseable no sigue siendo lo mismo a nuestros ojos. También la forma de nuestra expresión creativa puede alterarse o abrirse durante este período. Cuando está en Trígono o Sextil, estos mismos cambios se producen de manera más suave o más fluida. Es un buen momento para revitalizar relaciones que se hayan vuelto repetitivas o aburridas. Rompe sus antiguas rutinas, vaya con su pareja a lugar nuevos, prueben cosas que nunca hayan hecho. Si hemos estado dependiendo demasiado de alguien, podríamos usar este tránsito para descubrir quiénes somos por derecho propio, tomándonos el tiempo necesario para explorar y cultivar nuestros propios intereses y nuestra identidad independientemente de esa relación. Estemos ya vinculados o no, podríamos buscar la compañía de otra persona que nos parezca estimulante y nos atraiga, alguien que nos ponga en contacto con ideas e intereses nuevos y con una nueva manera de contemplar la vida. También si no hemos estado en contacto con nuestra creatividad, estos tránsitos señalan un momento propicio para adentrarnos en ese aspecto de nosotros mismos. Si estamos ya interesados por algún tipo de actividad artística, éste es período favorable para experimentar con técnicas, vías de expresión o medios nuevos. Sin embargo, con los tránsitos difíciles es posible que nuestros empeños creativos sean considerados chocantes, serán poco convencionales o demasiado avanzados para la época. Los aspectos difíciles de Urano en tránsito con Venus pueden ser tan interesantes como los tránsitos fluidos, pero también tienden a ser más perturbadores, a desgarrarnos más o a constituirse en verdaderos retos. Si hemos estado reprimiendo sentimientos de inquietud y de frustración en una relación y hemos hecho poco o nada para mejorarla, los tránsitos difíciles podrían significar una separación o una bifurcación. A medida que el tránsito va haciendo el efecto, la presión va llegando a tal punto que finalmente expresamos con palabras y actos nuestra creciente frustración. Si no hacemos algo para cambiar la situación, es probable que las circunstancias externas se encarguen de hacerlo por nosotros, y quizá sea nuestra pareja quien desbarate la relación o le ponga término. Cuando la frustración asoma a la superficie y nos hace cuestionar seriamente una relación, Urano ofrece la oportunidad de examinar qué es lo que no funciona bien o lo que no se está expresando en ella, y puede actuar como un acicate que nos mueva a ensayar otras maneras de relacionarse que nos permite insuflar una nueva vida a la pareja. Urano nos alienta a probar cosas nuevas y a relacionarnos con los demás de otra manera. 

Urano-Marte: Urano excita e intensifica a cualquier planeta con el que haga contacto por tránsito, y cuando está en Trígono o Sextil con Marte podemos esperar un período durante el cual nos sentiremos con más vida o con más energía de lo habitual. No es el momento de quedarse sentado mirando la televisión. Salga a buscar orientaciones y proyectos constructivos a través de los cuales pueda canalizar ese excedente de energía y fuerza vital. Sin embargo, cuando forma aspectos difíciles el incremento de energía y de excitación puede que sea más difícil de manejar. Quizás estemos más inquietos, ansiosos, enojados e impacientes de lo que es habitual, y las pequeñeces que normalmente pasamos por alto se conviertan en motivo de peleas y confrontaciones. Estamos más inclinados a hacernos valer y nos hiere especialmente que los demás se entremetan en lo que hacemos o nos pongan trabas. El enojo se relaciona con movimientos bloqueados: si queremos seguir avanzando en la vida, pero algo externo o interno nos detiene, nos enojamos. Si necesitamos autoafirmarnos y no respetamos esta necesidad Marte se vuelve sobre sí mismo y ataca el cuerpo, en forma de enfermedades o disfunciones físicas. Además, si invertimos la mayor parte de nuestra energía en frenar los cambios o los progresos que necesitamos hacer, nos quedará disponible menos energía para encauzar la vida. Si durante un tránsito de Urano-Marte nos sentimos deprimidos, puede ser que nos estemos resistiendo a empezar algo que necesitamos hacer. Los tránsitos difíciles de Urano-Marte van acompañados de sentimientos y estados de ánimo muy diversos, puede ser una combinación bastante impulsiva o temeraria: nos precipitamos con demasiado impulso en las cosas, y en el proceso terminamos por tropezar con nuestros propios pies. En su vertiente positiva, nos sentiremos inundados de interés y entusiasmo por la vida. Lo negativo es que podemos sentirnos durante buena parte del tiempo enojados o deprimidos. Lo más probable es que oscilemos entre los dos extremos. Sin embargo, de hecho estos trámites nos ofrecen la oportunidad de establecer mejor contacto con nuestra voluntad, nuestra autoridad, nuestro poder y nuestra vitalidad. La Casa donde está emplazado Urano en tránsito, la que ocupa Marte natal y la Casa o Casas que tienen a Aries y Escorpio en la cúspide o interceptados, indican los nuevos ámbitos de la vida donde podemos llegar a vivir de una manera nueva.

Urano-Júpiter: No es probable que nuestra visión del mundo y nuestra filosofía de la vida sigan siendo las mismas mientras Urano en tránsito forma aspecto con nuestro Júpiter natal. Sentimos nuevas posibilidades y una exultante sensación de lo que puede reservarnos el futuro. Es posible que algunas de estas visiones se conviertan en realidad, y otras resultarán demasiado irreales o utópicas. Y sin embargo, cuando este tránsito toca su fin, nuestra manera de enfocar la vida no puede menos que haber cambiado considerablemente. Los Trigonos y Sextil denotan con frecuencia una fase de crecimiento y expansión en la que se nos aparecen nuevas oportunidades para avanzar. También los viajes pueden ser interesantes y enriquecedores, pero ya sea que nos quedemos en las inmediaciones de nuestra casa o que nos aventuremos a ir más lejos, es frecuente que estos tránsitos cuando son armoniosos, señalen el momento adecuado para intentar cosas nuevas, correr algunos riesgos, seguir nuevas corazonadas e ir más allá de nuestros límites normales. Podemos usar constructivamente estos tránsitos si buscamos lo que hay de mejor y más elevado en nosotros, y creemos en lo que somos capaces de alcanzar, lo que de hecho está a nuestro alcance.Si en su tránsito Urano forma aspectos difíciles con nuestro Júpiter natal, esto también indica la posibilidad de expansión y cambio, pero puede haber más problemas y dificultades. La inquietud intelectual no es rara en esta época y quizá sintamos la necesidad de desafiar o de liberarnos de cualquier tipo de filosofía restrictiva que nos limite y que, en nuestro sentir, esté frenando nuestro avance. Se trata de un aspecto sumamente iconoclasta, y si nos hallamos en este estado anímico puede suceder que estemos dispuestos a precipitarnos en cualquier otra cosa que nos prometa riquezas o realizaciones inmediatas, o a rendir homenaje a quien nos parece que nos ofrece la clave del significado de la existencia. Sin embargo, deberíamos cuidarnos de precipitarnos en nada con demasiada temeridad o de forma impulsiva. Pero es difícil hacer nada a medias: lo abandonamos todo para irnos a la India, o perdemos el sentido de los límites y creemos haber hallado la respuesta para todo y para todos. Algunas de nuestras creencias nuevas son válidas, pero las llevamos demasiado lejos. Cuando Urano forma aspectos difíciles con Júpiter puede movernos a viajar, aunque no debemos esperar que los planes dispuestos de antemano funcionen tal como lo habíamos planeado: es posible que nos esté reservada una experiencia interesante, pero en realidad puede suceder cualquier cosa. Viajar durante este período será una inspiración, y seguramente nos veremos atraídos a lugares insólitos y fuera de los "caminos trillados"; de cualquier manera, al volver ya no seremos la misma persona... si es que volvemos.

Urano-Saturno: Cuando sus tránsitos llevan a Urano a formar algún aspecto con Saturno se produce un encuentro entre lo viejo y lo nuevo, y la naturaleza del aspecto sugiere hasta que punto el contacto puede ser amistoso u hostil. Si el aspecto es armonioso esto indica generalmente que estamos preparados para integrar en nuestra vida cosas nuevas. Podemos conservar lo mejor de lo viejo, pero poco a poco, suavemente, ir también haciendo lugar para ideas, creencias, metas, objetivos, personas e intereses nuevos, y si intentamos mantener a raya el cambio, no haremos más que autoestafanarnos al privarnos del crecimiento y del despliegue de potencialidades que nos están reservados durante este período. Lo viejo y establecido está abierto al cambio, y el momento se presta para imponer forma de pensar nuevas a las figuras de autoridad. Podemos actuar a la manera de un puente entre las actitudes convencionales anquilosadas y las formas originales, nuevas e inéditas de abordar cualquier situación. Cuando Urano forma aspectos difíciles con Saturno natal, esto apunta también a un momento en que lo nuevo se encuentra con lo viejo, pero de una manera que por lo común resulta más problemática y conflictiva e incluso quizás explosiva (especialmente si esta en juego Marte). En muchos casos, nos sentiremos tan inquietos y tan hartos de lo que ocurre en ciertas esferas de nuestra vida que poca opción nos quedará, salvo introducir cambios drásticos en ellas. Si hemos conservado una relación o un trabajo por razones saturninas, es decir, en aras de la seguridad y la lealtad, por un sentimiento del deber o por la necesidad de mantener el status quo, la fuerza de Urano nos arrastrará -o nos empujará- a modificar estas circunstancias. Nuestra lealtad se desplaza de lo viejo a lo nuevo y nos encontramos dispuestos a correr riesgos y a romper con lo conocido, para explorar posibilidades diferentes. Si al contactar con Saturno el tránsito de Urano acarrea perturbaciones externas, quizá nos haga bien dedicar algún tiempo a estudiar qué fue realmente lo que nos pasaba anímicamente durante los años que culminaron en aquel suceso. Si estábamos aburridos, inquietos y frustrados, pero sin reconocer estos sentimientos ni actuar de ninguna manera sobre ellos, puede ser que inconscientemente hayamos interpuesto el descalabro en nuestro camino. La batalla entre Urano y Cronos condujo al nacimiento de Venus, cuando los tránsitos son difíciles puede ser que necesitamos encontrar formas de comunicar nuestras ideas y creencias que no amenacen ni desalienten a aquellos que intentamos convencer. Puede ser útil en este momento introducir algún elemento de Venus -un poco de tacto y de diplomacia- para enfrentarnos con las relaciones. Si haciéndolo así la situación no mejora, podemos recurrir a un ultimátum, ya que bajo la influencia de este tipo de tránsitos estamos muy fuertemente aferrados a nuestros principios, y para nada dispuestos a hacer concesiones. Y si la diplomacia no nos funciona y el ultimátum tampoco produce el resultado que deseamos, quizá no nos quede otro remedio que tomar la decisión más drástica e irnos con la música a otra parte.



                      
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